sábado, 31 de enero de 2009

Peajes II

En esta bitácora añade Tolerancio media docena de peajes.

Peaje no es sólo una magnitud monetaria. Con el peaje se adquiere una porción de tranquilidad, de vida civil homologada, de integración en el entorno que vale por derecho a ser tolerado mediante pago, salario del miedo, o silencio cómplice.
No se trata, silencio cómplice, de la ocultación de un crimen a las autoridades sino de un crimen, en sentido amplio, de las autoridades… de una suerte de acoplamiento a una situación que se presume anómala pero que goza de promoción institucional y de general aceptación. Consiste en encogerse de hombros, mirar para otro lado, dar con motivos para la polémica en los más apartados rincones del planeta, ver la paja en el ojo ajeno… -(indignarse por un episodio de brutalidad policial en Alcorcón, por ejemplo, y silbar distraídamente ante las palizas propinadas a detenidos en la checa de Les Corts o echar pestes de la sanidad madrileña, aplaudiendo, eso sí, las sedaciones masivas en el Severo Ochoa de Leganés, ignorando, a cambio, la confusión de una lesión mortal con un golpecito de nada en la espalda como sucedió hace unas semanas en una clínica de Barcelona)-… detectar al punto asuntos por completo tabuados y no mentarlos siquiera en broma, ni en familia ni con los amigos.

Es no darse por enterado de ciertas cosas. Evitarse problemas. Es, por decirlo gráficamente, como pensar que hay más contaminación ambiental que nunca cuando en realidad sucede que las chimeneas del crematorio lanzan a la atmósfera sus compactas, negras y pestilentes fumarolas. Y seguir pensando que somos la gente más cool y guay del mundo mundial, los más listos y los menos permeables al engaño y a las manipulaciones pergeñadas por esas oscuras potencias que rigen a su antojo el universo.

Aquí va otra tanda de peajes:

7.- Batir el récord europeo de barracones escolares. Curiosa circunstancia cuando la educación es una de las prioridades, la prioridad por excelencia, de los sucesivos gobiernos nacionalistas de Cataluña, de CiU y del PSC. Nunca ha habido tantos barracones como en el presente curso escolar, extremo que permite inaugurar el concepto GEC, es decir, Gulag Educativo Catalán. Esta cualidad tangible del modelo educativo demuestra que la formación académica de los escolares es lo que menos interesa a nuestros dirigentes, como avalan, por otra parte, el descomunal índice de fracaso escolar y la depauperada calidad de la enseñanza según observatorios internacionales especializados en la evaluación de estas materias.
España va a la cola de Europa y Cataluña a la cola de España, es decir, a la cola de la cola. Única y exclusivamente les ocupa la dimensión lingüística, es decir la inmersión monolingüe del proceso educativo.

8.- Promover la automedicación y autocura de los enfermos. Tal y como hemos presenciado en fechas recientes. En efecto, las autoridades sanitarias que siempre nos alertan mediante campañas informativas sobre los peligros sin cuento que entraña la automedicación, en esta ocasión, habida cuenta de la pasada oleada de frío y viento hipohuracanado que se ha traducido en desatada epidemia de catarros y síndromes gripales, recomiendan a los pacientes, ahora, que se queden en casita y se curen con pastillitas efervescentes y humeantes calditos de pollo. De lo contrario se colapsaría la red sanitaria catalana. ¿No quedamos que la salud es lo que importa y que debemos dejar hacer su trabajo, sin intrusismo, a los profesionales?
Son las cosas del clima, que el calentamiento global este invierno se ha trocado por unas semanas en enfriamiento global. Es lo que pasa cuando nubes y nieves, por llevar la contraria, se muestran esquivas y desafiantes a nuestras previsiones meteorológicas y a nuestras muy firmes convicciones ambientales sesudamente expuestas en cafeterías y colas de supermercado.

Las extravagantes declaraciones de las autoridades inducen a pensar que el sistema sanitario no es tan bueno ni solvente como a menudo repiten, aunque ya teníamos alguna sospecha. Pero nada diremos sobre el particular, pues éste es otro de los peajes a pagar. Y porque además, el hospital que dirige el ex-consejero Carretero, de ERC, con mano tonta y no muy limpia porque la pone como un egipcio para cobrar una pasta larga… aún no existe. Y no es que falten unos días para inaugurarlo. Es que es un hospital virtual que está en los planos del arquitecto y que por no tener no tiene asignada ni una camilla. Ni un fonendoscopio siquiera.
El paso próximo será, no lo duden, prohibir por decreto que la gente enferme sin previa autorización por el riesgo elevado de dejar en evidencia el sistema sanitario del que tanto blasonan los prohombres de la patria.

9.- Promover el duplicado o “doblaje” de fastos cinematográficos. No teníamos suficiente con los premios Goya emulando con dinero público los Oscar de Hollywood… -aunque al menos las películas americanas son todas, superproducciones o cintas independientes, financiadas por industriales que se juegan sus cuartos-… que nos agasajan ahora con la Academia Catalana de Cine que dirige Joel Joan, amigo de ETA como afirmó el interfecto en un homenaje al suicida Xirinachs… pues el celuloide es un medio como cualquier otro para transitar la senda de la llamada construcción nacional.
Nos tememos lo peor. La gala de los premios Gaudí* la presentará, por ejemplo, Toni Soler y su omnipresente equipo de humoristas, es decir, esos reconocidos profesionales… -Polònia-… que bromean sobre nuestra clase política para evitar que las chuflas las hagan otros, gente foránea o esa purria de resistentes no nacionalistas que malviven aún en Cataluña, y la amenizarán con la estelar actuación musical de Nuria Feliu o de María del Mar Bonet. Se lanzarán consignas por la paz en Palestina, solapadas con otras a favor de Hamás, se instará a nuevas negociaciones con ETA y al Tribunal Constitucional a que no toque ni una coma del redactado estatutario salvado in extremis por ZP y Artur Mas fumando un puro en La Moncloa o de lo contrario jalearán a la gente desde sus despachos y coches oficiales tunneados para que salga a la calle y levante barricadas.

Siendo la nuestra una industria cinematográfica subvencionada hasta las cachas, y por ello, intervenida ideológicamente como ninguna otra, al mismo nivel que en regímenes autocráticos… -realismo socialista, cine nazi de teléfonos blancos o hazañas épicas y baturras del franquismo-… nos daremos el gustazo de pagar cine por partida doble, el español, genéricamente hablando, y también el catalán. Películas y galas por duplicado, analogía inmejorable de la duplicidad burocrática del autonomismo español.
Con razón habría que responderle al taquillero, como cuenta que hizo un día el filósofo y ensayista Gabriel Albiac cuando aquél le expidió la entrada antes de acceder a la sala, que en lugar de desembolsar unos euros para adquirirla, habría de bastar con mostrar la declaración sellada de Hacienda, pues era él uno de los millones de anónimos productores que habían costeado, vía impositiva, la película española que se proyectaba.

10.- Subvencionar a Latin Kings, Ñetas y Maras. La conversión de esas delictivas bandas juveniles en asociaciones culturales nos ha costado un dinerito que daremos por bueno dado que los pandilleros, agradecidos, honran y agasajan nuestros oídos, sensibles a las demostraciones de amor patriótico, con la oficial denominación de Latin Kings de Cataluña, separados, al fin, evohé, de los LK’s del resto de España, aunque ignoramos si mantienen algún acuerdo de colaboración internacional con sus conmilitones de Getafe o Cartagena.
Luego de la citada conversión en asociaciones culturales se han producido en Cataluña, qué mala pata, unas cuantas reyertas y dos apuñalamientos mortales, que sepamos, si no más, protagonizados por elementos afines a ese nuevo segmento del tejido asociativo.

Pero hemos deducido que incluso el apuñalamiento es una cuestión cultural. Pues el procedimiento de la puñalada no es el mismo con una faca de capar cerdos que con una pinchosa albaceteña de siete muelles o con un yatagán cosaco. A mayor abundamiento el repertorio de golpes asestados con el arma blanca varía de una cultura a otra: en determinados lugares se opta por el degüello, modismo que goza de gran aceptación entre los integristas islámicos, en tanto que en otros se prefiere la amputación de extremidades a machetazos, técnica muy socorrida en África, como hemos visto en los conflictos interétnicos de la región de los Grandes Lagos… sin olvidar nuestro apuñalamiento tradicional o incisión vertical de la hoja de abajo arriba y viceversa, según la pericia del criminal, en barriadas y polígonos industriales de nuestras ciudades. O la extracción ritual de vísceras, evisceración, a guisa de trofeo para el victimario o la clásica apropiación del cuero cabelludo que inventaron los colonizadores del Oeste americano… -a quienes por cierto, como aperitivo, les chiflaban las orejas de indígenas encurtidas en vinagre a la venta en esos drugstores que hemos visto en los westerns-… y que, burla burlando, adoptaron luego pawnees y apaches deviniendo consumados especialistas en dicha práctica, haciendo bueno el refrán que dice unos cardan la lana y otros llevan la fama…

11.- Prohibición de tirar piedras al río. Se trata de un peaje menor, anecdótico, el último, pero que revela el delirante grado de entrometimiento del tripartito en nuestras vidas. El consejero ecotrasvasista y ecolobotomizado Baltasar… el mismo que troca trasvases fluviales por aportaciones puntuales de agua y que saca por arte de magia el río Segre de la cuenca hidrográfica del Ebro**, es el artífice de esta última y colosal majadería, impropia del mayor tonto de baba concebible, pero no de un cargo electo de ICV.

En adelante podremos tirar piedras sobre nuestro propio tejado pero nunca más jugaremos a tirar piedras al río con esa depurada técnica que permite ver como el proyectil arrojado rebota hasta tres y cuatro veces sobre la frangible superficie del agua o embelesarnos con las ondas expansivas, esa suerte de oleaje microscópico, que dibuja la piedra en el hídrico espejo de un estanque, mientras, melancólicos, suspiramos por el amor no correspondido de una dama.
Tolerancio se compromete solemnemente a fotografiarse, a la primera ocasión, tirando una piedra a un río y a enviar al punto la foto autografiada al ecopatán de Baltasar, dando fe de tan ignominioso delito en una futura bitácora.

Hasta aquí unos cuantos peajes que pagamos los catalanes, pero podríamos haber seleccionado muchos más y sobre las más variadas materias. Dejamos el peaje que completa la docena a gusto del lector, por si le place añadirlo como comentario a esta bitácora. En todos ellos late el temor reverencial del paisanaje a poner un pero a tanta patraña, a ser excluido de la vida civil y tratado como un leproso por el vecindario.

Que es el nuestro un país de enfermos es evidente. Por eso la autocura… -y la autocensura-… pregonada por la consejera de apellido Geli (no gili, no confundamos, pese a la gran similitud) es tan necesaria porque de lo contrario el país entero sería una clínica… y no esa clínica virtual que dirige Carretero, el de ERC.
Pensemos que una clínica puede convertirse fácilmente en gulag… basta con cambiar el letrero de la entrada y modificar ligeramente los protocolos de actuación del personal sanitario.

* Mientras redacta Tolerancio esta bitácora se ha celebrado la primera gala de los premios Gaudí retransmitida por TV3. No tuvo ocasión de verla porque entre otras cosas no ha patentado aún la antena, en fase experimental, que anda diseñando para que un no nacionalista pueda decodificar adecuadamente los contenidos de dicha cadena eliminando interferencias de procedencia extraterrestre. Tolerancio amenaza con publicar en breve una bitácora sobre el particular.

** La razón por la que el ecopatán Baltasar entiende que ser favorable al trasvase del Segre no está reñido con estar en contra del trasvase del Ebro no es otra que ignora el interfecto el carácter tributario del primero respecto del segundo, pues el punto más sur-occidental del mapa instalado en su despacho lo marca el lateral de la Nacional 211 que transcurre junto a la Granja d’Escarp. Por unos milímetros de nada su mapa no recoge el embalse de Mequinenza -Aragón- donde acaba su fluvial andadura el río Segre.

martes, 27 de enero de 2009

Peajes I


Con el nuevo año suben las tarifas de los servicios públicos. Agua, luz, gas, transporte, sellos de Correos, Bicing, impuesto anual por rascarse el trasero en la calle. No falta nada. Pero la tarifa que ha experimentado uno de los incrementos más notables es el peaje de las autopistas dependientes de la Generalidad de Cataluña. Aumento desorbitado, 4 y pico por ciento de media, y casi el quíntuplo de la inflación en algunos tramos como El Vendrell-Sitges: más de un 7%. Esos peajes que permanecen cautivos como antaño los cristianos apresados en alta mar por piratas berberiscos y que no hay fraile mercedario que los rescate.
Cierto que los redime-peajes del tripartito, como tales se anunciaron demostrando cuan frágil y quebradiza es la memoria, no han tenido bemoles para liberar los dichosos peajes, acaso porque las concesionarias que gestionan tan pingüe negocio están participadas por La Caixa -que es més que una caixa-, nuestra banca nacional, como accionista mayoritario. Y es que ése es uno de los peajes a pagar por los créditos con intereses condonados a partidos políticos, créditos amontillados, conectados a opas varias en el sector energético -Gas Natural/Endesa-.

Ya sabemos que una de las consecuencias del proceso autonómico es el coste añadido para el bolsillo del contribuyente que debe afrontar nuevas retenciones, impuestos y otras bagatelas, a beneficio de su cacicazgo local a cambio de servicios a menudo muy mejorables que no guardan la esperada correlación en calidad con el tan socorrido precepto o, mejor, coartada, del acercamiento de la administración al ciudadano. Acercamiento que normalmente se traduce en mayor proximidad física de recaudadores y agentes incoa-multas y en la inevitable creación de una casta lugareña de enchufados y trincones y de un tejido asociativo financiado hasta las trancas para alegrarnos la vida con las más disparatadas causas y misiones… lo que, en definitiva, podríamos definir como tupida red local de la malversación que oculta sus trapisondas y triquiñuelas tras la multi-usos banderita regional de turno. Banderita de material fácilmente lavable para quitarle con paño húmedo y en un periquete todas las cascarrias que le pegan a la pobre quienes la enarbolan a diario proclamándole su amor incontenible.

No obstante, como un impuesto o diezmo del año catapún, el peaje de las autopistas es especialmente significativo, simbólico, emblemático, no en vano vivimos la era de la automoción y del tunning de vehículos oficiales… -aunque la fabricación a gran escala de automóviles a no mucho tardar se traslade en bloque a Eslovaquia o al sudeste asiático-… y las cabinitas con sus operarios, sus cestitas para las monedas, el chisme electrónico para pasar la Visa y las barreras que cortan el paso a los automovilistas en ruta recuerdan las garitas de portazgo que adornan algunos puentes monumentales como reliquia de la época feudal.

Este es, sin duda, el peaje más evidente, porque lo es en sentido estricto, pero hay muchos otros figurados -o no- que los catalanes pagamos religiosamente. Unos a regañadientes, y otros, los más, encantados de la vida a cambio del bálsamo curalotodo de la llamada convivencia pacífica, o si se prefiere, del alelamiento colectivo… para de ese modo sestear cómodamente sin atisbo de represalia. Para muestra un botón, o diez o doce en dos bitácoras, ésta y otra. Toda una botonadura completa, sin que el listado de peajes contenga un criterio cronológico estricto:

1.- Silencio del Colegio de Periodistas sobre el hundimiento del Carmelo para no incidir negativamente en las negociaciones partidistas del nuevo estatuto de autonomía… que según las estadísticas publicadas por aquellas fechas interesaba a un 5% de la población con el consiguiente disgusto, recogido en la prensa, del que fuera Molt Honorable presidente Pujol. Se cabreó como una mona. A fuerza de machacar sin compasión al personal sobre las bondades del invento, desde los medios de comunicación, se alcanzó en las urnas una participación que rascó el 50% del censo.

2.- Silencio mediático que se extendió a las acusaciones en el parlamento regional por cobro de comisiones al 3 o al 20% por licitación de obra pública durante los gobiernos de CiU. Eso fue lo que dijo el presidente Maragall… resultando de tan graves acusaciones que el único que ha pagado el pato, años después, ha sido uno de los empresarios que destapó el escándalo y que en la actualidad está siendo investigado por Hacienda. Algo tuvo que olerse ya cuando declaró que los pagos se efectuaban con maletines y… en cementerios… augural profecía de su muerte civil. Ni siquiera la Mafia o la Camorra napolitana salen tan impunes ante la justicia como la clase política transversalmente nacionalista en Cataluña. Es el oasis fragante bajo cuyo verde palmeral brotan aguas mefíticas y pútridas que nadie olfatea porque el viento siempre sopla en contra.

3.- Pacto suscrito en Perpiñán, Francia, por gobierno regional y ETA para deslocalizar de Cataluña atentados terroristas. Negociaciones protagonizadas por Carod Rovira como presidente en funciones mientras Maragall se retrataba con la selección de hockey patines… -bandera con la estrella solitaria incluida-… en un mundialillo celebrado en Macao. A cambio los etarras tuvieron en TV3 una tribuna gratuita y propagandística, entrevistas a Otegui en el programa de Mónica Terribas, para expresar sus ocurrencias que incluían, además del rearme de matute -robo de 400 pistolas en Francia- y atentado en la T4 de Barajas, un proceso de negociación con el gobierno ZP. Idilio tripartito/ETA que contó con el amparo institucional del señor Benach, de ERC, que recibió, aloha waikiki, a familiares de terroristas etarras en prisión con guirnaldas al cuello en las escalinatas de la cámara autonómica… tras hablar y entenderse en áulica audiencia con Su Majestad el Rey, que, por su parte, calibraba sus escopetas de caza para darle una buena tunda al oso Mitrofán, de vida disipada.

4.- Apertura de embajadas en el extranjero y, a este paso, de la mano de la colonización del espacio sideral, de legaciones en remotos planetas. Apel·les Carod, el hermanísimo, será el cosmonauta-jefe de nuestro cohete patrio financiado, entre otros, por Planeta, como era de esperar y su nombre indica, y por Spanair.Cat una vez que la compañía aérea, propiedad de la escandinava SAS, sea adquirida por una millonada y administrada por un consorcio empresarial con participación del Ayuntamiento de Barcelona y de la Generalidad de Cataluña, metiendo dinero público a paladas, el nuestro, en dicha operación. Por esa razón el alcalde Hereu ya está pensando en instalar parquímetros para zonas verde-nebulosa más allá de nuestro sistema solar.
No habrá, en todo caso, misión catalana a Marte sabiendo que los marcianos hablan español, tal y como desvela un librito de lectura para principiantes difundido en la red escolar catalana… -noticia publicada en su día por El Mundo con reseña bibliográfica y texto reproducido-… y que las marcianas, misterio del metabolismo extraterrestre, no hacen pis… salvo que el consejero Maragall, en un rapto de patriotismo lingüístico sin fronteras, decida inmergir en catalán al hipotético alumnado del citado planeta.

5.- Promoción millonaria de federaciones deportivas catalanas para su reconocimiento internacional y participación en campeonatos al margen de las españolas. Ejercitar los músculos derribando bolos, strike, de una buena tirada o hacer carambola en el billar a tres bandas con un juego combinado de retruques y chambonadas es una forma tan digna y saludable de exaltación nacional como entonar himnos ante el monumento de Casanova, cerrar desde el CAC, órgano censor e inquisitorial, emisoras radiofónicas esquivas al discurso hegemónico promovido por las instituciones, atentando contra la libertad de expresión de un modo desconocido en la Unión Europea, o negar a muchos ciudadanos catalanes el derecho a escolarizar a sus hijos en su lengua materna, cuando ésta es el español, que es lengua oficial según la Constitución vigente (¿?).

6.- La remuneración desorbitada de informes redactados por familiares de altos cargos de la administración regional para asesorar debidamente la acción del gobierno tripartito… liderado por ERC a la sombra de esa suerte de marioneta movida con hilos que es el sonderkommando Montilla, de quien se ha llegado a decir… -y es que las malas lenguas forman legión-… que es nacido en Iznájar, provincia de Córdoba, cuando hemos averiguado que su cuna no es otra que una masía centenaria cercana a Oix-Montellá y que en realidad desciende de una linajuda estirpe local emparentada con el legendario conde Arnau.

Hasta aquí media docena de peajes para abrir boca. Pero hay más. Nos ocuparemos de otros en una próxima bitácora. Entretanto no olvide rascarse el bolsillo cuando circule por una autopista catalana… y pague.
¿Qué suponen unos eurillos de nada cuando estamos hablando de la redención nacional de nuestra patria sojuzgada por una potencia extranjera? Pague o muera. Ya saben, es preferible pagar de rodillas que vivir de pie… como repiten a coro millares de votantes castellanohablantes de PSC e ICV absolutamente lobotomizados mientras se hinchan a comer cacahuetes delante de la tele y miran a todas horas retransmisiones de partidos de fútbol.

P.S.- 12 días han transcurrido desde que Tolerancio registrara su plan pro-empleo 2009 en la Oficina de Presidencia y aún, e incomprensiblemente, no ha obtenido respuesta. Continuaremos informando.




miércoles, 21 de enero de 2009

Tolerancio registra su plan pro-empleo 2009



Con arreglo a lo prometido en una bitácora anterior, 31/12/2008, Tolerancio ha registrado su proyecto de ayuda desinteresada al gobierno tripartito del sonderkommando Montilla. Se adjunta escaneada la primera página del documento, de un total de 7, que contiene la cuña de entrada de la oficina de Presidencia. No se incluye el estudio en toda su extensión para no fatigar a los miles y miles de lectores que visitan a diario esta bitácora y colapsan la página web. Nace el Plan T. T de Tolerancio.

Refresquemos la memoria. El Plan T, vinculado a la campaña institucional aquireduim-l’atur.cat (reducimos el paro) consiste en el ofrecimiento del interfecto a redactar el solito hasta 1000 informes que precisan nuestros dirigentes regionales para orientar su eficacísima y providente acción de gobierno sobre las más diversas cuestiones ahorrando buena parte del asiento presupuestario, 150 millones de euros, que piensan destinar a dicho capítulo en el período de tiempo que resta para agotar la presente legislatura.

Tolerancio ha efectuado un detallado estudio de gastos que extractará a continuación. Las principales conclusiones son:

- El coste total de los 1.000 informes asciende a 34.784’64 €, ahorrando, respecto de los 150 millones inicialmente presupuestados, ojo al dato, la friolera de 149.965.215’36 €.
- Siguiendo la ratio ZP que establece que 11.000 millones de euros, 8.000 de ellos para los ayuntamientos, incluidos los gestionados por ANV, supondrán la creación de 300.000 puestos de trabajo, y una vez aceptado el Plan Tolerancio por el gobierno regional de Cataluña y destinada íntegramente la cantidad consignada, más de 149 millones, a la creación de empleo efectivo, tendremos exactamente 4.090’05, es decir, 4.090 nuevos puestos de trabajo… lo que equivaldría a la reducción de la tasa de paro en 1’017% respecto de los 402.836 catalanes desocupados registrados en las listas del INEM con arreglo a los datos conocidos de noviembre de 2008* (cifra que el autor del informe actualizará en cuanto se publiquen los, a buen seguro, maquillados datos de diciembre).

Pero esto no son más que palabras. De modo que acudiremos a las fuentes, que son, negro sobre blanco, los diferentes puntos del minucioso estudio. Tolerancio se compromete a redactar 1000 informes con las siguientes características:

- Cada informe constará a lo sumo de 2 páginas, como muchos de los presentados al gobierno tripartito por maridos o mujeres, primos, tíos, sobrinos, nueras, yernos y cuñados de cargos electos, fundamentalmente de ERC, el partido de las manos limpias, y que nos han costado un riñón. Recordemos que uno de esos informes, de una sola hoja y sacado de Wikipedia por el procedimiento corta y pega… -acaso el que aludía al cultivo de la chufa o a las propiedades medicinales de la prímula en infusión y cataplasma-… se pagó a 12.000 €.

En este punto nada nuevo aportará Tolerancio. No se contempla ninguna mudanza significativa en los asuntos a abordar. Tolerancio se siente con fuerzas suficientes para enfrentarse a enjundiosos asuntos como la distribución de la mangosta y del meloncillo común en el sotobosque mediterráneo. Tolerancio no se arruga. Nada le asusta, es un todoterreno y lo mismo te redacta un informe sobre el malteado de la cebada en las Highlands escocesas que sobre los ritos caníbales de los bimin-kuskusmin de las tierras altas de West Sepik en Papúa-Nueva Guinea. Lo que le echen en el plato.

-Tolerancio se compromete a redactar cada informe en 2h 30’ como tiempo-referencia, lo que supone 3’2 informes por día, que redondeamos a la unidad entera inferior, 3, para una jornada de 8 horas incluidos los descansos estipulados según el Estatuto de los Trabajadores. Quiere decir que en un año natural elaboraría la bonita suma de 690 informes, faltando aún 310 para alcanzar la cifra anunciada. Hemos establecido, pues, una productividad sostenida, pero constante, sin conducir al trabajador, al redactor de los informes, ante el abismo del estrés, de la ansiedad laboral. Otro modo de trabajar es posible, parafraseando uno de los lemas más repetidos en los últimos años.

- El cómputo de gastos incluirá conceptos como material de oficina, mano de obra, dietas, varios, inflación y desvío presupuestario, que pasamos a desglosar en este momento.

Cada informe requiere:

- 2 folios (de un paquete de 100 DINA 3 a 3’5 €): 0’07 €.
- Impresión de los 2 folios (coste calculado como fotocopias): 0’2 €.
- Conexión a internet (tarifa plana a 1’2 €/día para 3 informes en los que invertimos en cada uno 2h 30’): 0’1 € por informe.
- Encuadernación con tapa dura al dorso y sendos folios en blanco, uno delante y otro detrás, y espiral de canutillo: a 2’57 € por informe.
- Coste en material informático que incluye un desgaste aproximado de 1/3 de ordenador (900 €: 3 para 1.000 informes, es decir 300: 1000) y 5 teclados (15 € x 5: 1000) que supone por cada uno de ellos: 0’375 €.
- Es decir: 0’07+ 0’2+ 0’1+ 2’57+ 0’375 = 3’315 €.

El gasto en material de oficina e informático, esto es, en el soporte físico, tangible, de los 1000 informes se obtiene mediante una sencilla multiplicación: 3’315 x 1000 = 3.315 €.

La mano de obra se ha calculado acudiendo a las tablas salariales publicadas en el Diario Oficial de la Generalidad de Cataluña, nº 4857, de 5 de abril de 2007, pág. 12707, que hemos actualizado mediante un incremento del 2% para el año 2008. Hemos elegido una categoría profesional intermedia, Nivel VIII, correspondiente a Oficial Administrativo de Segunda. Ni personal titulado y superior, ni personal de limpieza. Ni para ti ni para mí.
Siendo la retribución salarial bruta de un Nivel VIII, incluidas las preceptivas cotizaciones a la Seguridad Social, de 17.826’85 € anuales, y tras el incremento del 2%, de 18.183’387 €, y dado que esa masa salarial retribuye, como dijimos anteriormente, 690 informes, solo falta efectuar una sencilla regla de tres para deducir la cantidad que remunera la redacción de 1000.
Si 18.183’387 € dan para 690 informes, x darán para 1000, obteniendo una suma final de 26.352’735 €.

El capítulo de dietas se resume así sucintamente:

La redacción de 1000 informes, a una media de 3 por día, supone 333 días hábiles. Cada uno de esos días dispondrá Tolerancio de una dieta-menú para almorzar y regenerar su fuerza de trabajo según precio medio de mercado: 10 € más un café que calcularemos, no a 0’80 € como el presidente ZP, sino a 1 €. Esos 11 € por 333 jornadas laborales arrojan un total de 3.663 €.


El trabajador necesita un extra para estimular su productividad mediante pequeñas

satisfacciones como un carajillo y un chupito de orujo semanales, es decir, cada 15 informes. Ese apartado supone un encarecimiento de 2 € (0’5 € del carajillo respecto del café solo, 1’5 € frente a 1 €, y 1’5 € del digestivo) en 66’6 almuerzos (333: 5), que redondeamos al almuerzo entero superior, 67. De tal suerte que 67 x 2 = 134 €. Sin olvidar la inevitable y modesta propina, también de periodicidad semanal, que cuantificaremos en 50 céntimos. Desprendimiento que no obedece necesariamente a la virtud cristiana de la caridad, con tan mala prensa hoy, sino a un uso social muy extendido: 67x 0’50 = 38’5 €.


Hemos de sumar también el cafelito diario de las 12 horas o ángelus en jerga administrativa, consustancial al funcionariado y a los trabajadores interinos asimilados, que sería ésa precisamente la categoría laboral del autor de los 1000 informes: 333 cafelitos a 1 € cada uno, 333 €.

La suma total del apartado dietas ascendería a: 3.663+ 134+ 38’5+ 333 = 4.168’5 €. A esta cifra habría que añadir un breve capítulo, varios, que interesa a la especial motivación del trabajador en el desempeño de sus tareas. Un adulto que se pasa el día navegando por la red para elaborar sus tan necesarios informes debe hacer un alto en el camino entre un artículo y otro. Nada más natural, inocua licencia, que amenice su infatigable labor echando un vistazo a esas páginas un pelín picantonas del tipo secretariasexy.com o enfermeras.hot.guau por un total de 100 €.

Tan solo queda efectuar la suma de los diferentes conceptos desglosados:

3.315 (material de oficina e informático) + 26.352’735 (mano de obra) + 4.168’5 (dietas) + 100 (varios) = 33.936’235 €. Esa es la cantidad que se precisa para retribuir la elaboración de 1000 informes.

Con todo no es aún ésa la cantidad definitiva, pues falta aplicar el desvío preceptivo en un novedoso e híbrido concepto que llamaremos comiflación, participado por la inflación que cuantificamos en un 2% y por la comisión, de conformidad con la tradicional mordida lugareña presente en todo dispendio de dinero procedente de las arcas públicas que se invierte y/o derrocha en Cataluña y que situamos muy modestamente en un 3% por reproducir el porcentaje exacto que en el parlamento regional invocó el expresidente Maragall para referirse a las comisiones que por licitación de obra pública percibían sistemáticamente, envueltos en la bandera cuatribarrada, los cargos electos de los sucesivos gobiernos de CiU.
De ambos porcentajes se obtiene la media, 2’5%, como queda dicho en concepto de comiflación que aplicaremos a la cantidad reseñada en el párrafo anterior: 33.936’235 x 2’5: 100 = 848’4 €. Damos al fin con la suma definitiva: 33.936’235 + 848’4 = 34.784’64 €.

Tan solo resta aplicar una nueva regla de tres y sabremos con exactitud cuántos empleos pueden crearse ahorrando al gobierno Montilla la bonita suma de 150.000.000 – 34.784’64 = 149.965.215’36 €.
Si, según la fórmula aritmético-laboral de ZP, 11.000 millones de euros dan para 300.000 puestos de trabajo, y 150 millones para 4.090’9, es decir, 4.091… ergo 149.965.215’36 € darán para… 4.090’05, es decir, 4.090.

Esa es, 4.090, la cifra de empleos que Tolerancio creará, modestia aparte, redactando 1000 informes por un montante de 34.784’64 € de los 150 millones presupuestados inicialmente. Su ofrecimiento ha sido registrado como certifica el documento escaneado que incorporamos a esta bitácora. Ahora solo cabe esperar una respuesta de la administración. La pelota está en su tejado. Por cierto que Tolerancio no pretende homenajes, ni entrevistas, ni cruces de Sant Jordi o laureadas de San Fernando, ni nada de nada. Esto lo hace por amor a la patria y a los compatriotas precisados de ayuda, pues es Tolerancio uno de esos anónimos mortales cuyas laceradas espaldas soportan el peso de las naciones.

* Publicados los datos del mes de diciembre, posiblemente retocados por Corbacho, el ministro que no el humorista, aunque daría exactamente lo mismo, la creación de 4.090 empleos no equivale ya al 1’017% de la tasa de paro en Cataluña, sino, redondeando decimales, al 0’97%.

jueves, 15 de enero de 2009

El bilingüismo no obligará a nadie


El responsable -sic- de Sanidad, Bernat Soria, promotor del llamado suicidio asistido, ha dicho en recientes declaraciones que el proyecto de ley que prepara su ministerio no obligará a nadie a decir adiós a este valle de lágrimas que es la vida. Muy tranquilizador.
No sabemos aún cómo ejecutarán los suicidios asistidos, si con el mismo chute que emplean en algunos estados USA para dar matarile a los reos sentenciados a muerte o importarán la mezcla letal que elaboran las autoridades chinas para aplicar la pena capital una vez que han decidido sustituir por razones humanitarias el tiro en la nuca por el jeringazo, que también costeará la familia del reo, según desveló un portavoz de aquel gobierno días antes del comienzo de las Olimpiadas de Pekín.

Tampoco se sabe quiénes compondrán el equipo médico encargado de administrar el cóctel definitivo aunque ya se han postulado para tan alto honor los doctores Montes, como Jefe de Pabellón, Morín, Área de Pediatría, De Juana Chaos, responsable de Enfermería… -especialmente motivado ante la golosa perspectiva de darle pasaporte a cientos de pacientes de nacionalidad española indefensos y atados a la cama con correajes, tras acudir en Belfast a una manifestación por la paz, supuestamente, en Oriente Próximo-… y todos ellos debidamente coordinados por el señor Carretero, que fuera consejero de ERC en el primer gobierno tripartito y que está cobrando un fortunón anual, sufragado por la ciudadanía, como director de un hospital virtual que ni siquiera existe, según revelaciones periodísticas.

Esa frase, no obligaremos a nadie, ha llegado a convertirse en una muletilla que a todos nos saca de un apuro. En efecto, los defensores del aborto libre y gratuito, respaldados, cómo no, por el ministro Soria, aducen que lo que han dado en llamar interrupción del embarazo (como si una vez interrumpido se pudiera reemprender o desinterrumpir) es una decisión individual que no obliga a nadie. Aquí reaparece de nuevo la famosa expresión. También la han repetido a machamartillo los defensores del llamado matrimonio homosexual. Esa ceremonia, la unión que acarrea, no obliga a los demás a contraer nupcias con personas de su mismo sexo.
Ambos razonamientos son, desde ese punto de vista, impecables. No hay nada como acudir a la cita no obligamos a nadie para desactivar las críticas que una determinada propuesta legislativa despierta entre sus detractores.

No obligar a nadie: eso es precisamente lo que pretendemos los partidarios del bilingüismo institucional en Cataluña y de la libertad de elección de lengua escolar, pues nuestra región dispone de dos lenguas oficiales… todavía.

Los hay que nos atribuyen satánicas intenciones: provocar quiebras sociales equiparables a los daños que causaría una tempestad de ojivas nucleares cebadas con trillones de megatones, fracturas en la convivencia pacífica que no podrían recomponerse ni con Loctite a paladas, segregación, guetos que ni el de Varsovia bajo el dominio nazi o los bantustanes del ya superado apartheid sudafricano, cuando no directamente la ruina y desaparición de la lengua catalana, el genocidio cultural y otras plagas de Egipto.
Nada de eso, tan sólo pretendemos que nuestros hijos, sobrinos y nietos, o los hijos, sobrinos y nietos de los demás puedan estudiar Aritmética y Ciencias Naturales en español, si así lo desean los padres o tutores legales de los chicos. Tan osada pretensión la definió Miquel Iceta, del PSC, como propuesta-tsunami.

No obligaremos a nadie. Allá cada cual con lo que quiera para sus hijos, sobrinos o nietos. Cierto que el sistema educativo monolingüe vigente en Cataluña tiene una ventaja sobre todos los demás, que vale su peso en oro, y es que nuestros escolares, en este mundo globalizado del que formamos parte, serán los únicos de todo el planeta -incluidas las islas Feroe- competentes en catalán… laurel académico del que no podrán blasonar, y por ello les corroerá una insana envidia, los licenciados en Harvard o en La Sorbona. Circunstancia que no es mero ornato, vacuo oropel, sino valor añadido.

No obligaremos a nadie, eso es. Pero que tampoco nos obliguen, que nadie decida por nosotros… Que no decidan por nosotros en qué lengua queremos escolarizar a nuestros hijos… pues los padres educamos y los padres decidimos. Que no nos traten como menores tutelados incapaces de tomar una decisión de esa trascendencia para el futuro académico de nuestra prole, pues sabemos de sobra lo que queremos para ellos. Y lo repetimos, que quede claro… por encima de todo, con elegante tolerancia, no obligaremos a nadie. Pero que dejen de impedir a los interesados de una vez y para siempre el libre ejercicio de un derecho básico reconocido en nuestro ordenamiento constitucional.

sábado, 10 de enero de 2009

Molina y Cabrera pasarán a la Historia


Todos aquellos que negaron el derecho a escolarizar a los niños en español en parte del territorio nacional o que hicieron la vista gorda ante la flagrante vulneración de ese derecho pasarán a la historia para su vergüenza y espanto de las venideras generaciones como idiotas de solemnidad, ignorantes en grado superlativo, como tontos de baba, del culo, del quince y como miserables traidorzuelos y lacayunos palanganeros al servicio del nacionalismo.

Nadie comprenderá que transigieran con semejante aberración, con la descomunal anomalía de impedir la escolarización de los niños en la lengua oficial de un estado moderno en una parte del mismo siendo además su lengua materna… restricción desconocida en el resto del mundo, salvo en las islas Feroe aún bajo soberanía danesa.
Que consintieran tamaño atropello, insólito en el mundo civilizado e incivilizado, en el mundo en su conjunto y en el universo, si es que hay vida inteligente allende nuestro sistema solar pues aquende no andamos muy sobrados. Que lo hicieran por aritmética parlamentaria, por pegarse como lapas a la poltrona o por cualquier otra consideración: dará lo mismo. Su memoria, si queda alguna, estará para siempre vinculada al bochorno y al ridículo.

Prevalecerá un día el sentido común y su triste hazaña será sinónimo de cobardía, deserción, de marranada infame a su acervo cultural y, por encima de todo, de vulneración monstruosa y espeluznante de los derechos y libertades individuales. Quedarán retratados para siempre jamás a la altura del betún… ¿del betún decimos?... ya quisieran… a la altura de una plasta reseca de chucho callejero con los cuartos traseros atrofiados por el moquillo.

Y no nos referimos a los nacionalistas pues a ellos les va en las tripas, y, una vez institucionalizado el nacionalismo, en el sueldo. El odio a España, en cualquiera de sus manifestaciones, y a los españoles, es su religión, el motivo que les insufla aliento vital, la brújula que dirige sus pasos… su dulce paraíso en la Tierra.
No hablamos de mamarrachos como Carod Rovira, un monigote histriónico que va dando la brasa por medio mundo en vuelos oficiales pero que nadie toma en serio y que de allá a donde va se quitan de encima con alivio como quien suelta la vejiga tras una prolongada continencia. Ni del sonderkommando Montilla a quien confunden cuando viaja al extranjero, pese a encabezar la comitiva, con un camarero o el mozo de las maletas. No nos referimos a esos humanoides de la política que no traicionan a nada ni a nadie. Acaso el segundo a su infancia, a lo que fue cuando niño y se empecina en negar como innoble paradigma de conversos y cuyo afán último es cosificarse en un caganer tocado con barretina en lugar del sombrero cordobés que le corresponde por razón de cuna. Pues ambos, si pasan a la historia, lo harán en formato de efigies conmemorativas instaladas en el vestíbulo de la Federación Catalana de Lanzamiento de Huesos de Aceituna a Escupitajos por haber promovido su participación en torneos internacionales al margen de la española.

No traicionan a nadie, en definitiva, desde un punto de vista emocional. Otra cosa es su deslealtad a los fundamentos de la democracia y de la separación de poderes, pues ya han anunciado que se pasarán por el forro de los cojones la sentencia del TSJC que establece la obligada inclusión de la casilla de lengua materna en los impresos de matriculación escolar o la que pueda dictar el Tribunal Constitucional respecto al estatuto de autonomía recurrido, si no es de su agrado… motivo por el que, si la democracia española estuviera homologada a otras más consolidadas y contara con los debidos mecanismos de control y fiscalización de la acción de gobierno, serían al punto inhabilitados para el desempeño de cargo público y debidamente procesados.

No nos referimos a ellos o a sus antecesores sino a quienes durante años les han bailado el agua y reído las gracias. El Molt Honorable Pujol, por ejemplo, fue considerado un hombre de estado. Incluso la estulticia sobrecogedora de la acomplejada clase política capitalina, envilecida por la fatiga de la tensión nacional, llegó a concederle el título de español del año y no es una coña marinera. El artífice de tan preciado galardón fue el diario ABC dirigido entonces por Luis María Ansón o Anson -así de panoli es el interfecto- obcecado entonces, como tantos, como tontos, por contentar a los nacionalistas con atenciones y parabienes… que no pensaban agradecer, claro es, con arreglo a su costumbre.

Nos referimos al ministro de Cultura César A. Molina y a la ministra Cabrera de Educación. Uno dijo poco menos que estaba chiflado quien sostuviera que en alguna región de España no está garantizado el aprendizaje del idioma español, dando una absurda cambiada y sustrayéndose al debate real, que no es el aprendizaje del idioma español, más o menos, que también está garantizado en Dublín o Damasco si uno se matricula en el Instituto Cervantes o en una academia privada, sino la escolarización del alumnado en dicha lengua por deseo de los padres o tutores legales.
La otra, la ministra o miembra del gobierno, se felicitó por la triple línea del sistema educativo andorrano, ese estado pirenaico y feudaloide de bolsillo, en catalán, francés o español. Sistema que no rige, en lo tocante al español, para Cataluña, País Vasco, Galicia o Baleares, sin olvidar algunas comarcas de Valencia, región gobernada, mira tú qué cosa, por el PP. Lo que está bien para Andorra, en suma, no lo está para España en opinión de Cabrera.

Cierto que tontos de capirote de similar calibre les precedieron en sendas carteras ministeriales… -y otros muchos apostados, y ahí continúan, en eminentísimos órganos judiciales-… que se hicieron también los suecos negando el problema. Pero éstos sobresalen como gigantes. Se llevan la palma, pues las excepcionales concesiones de su jefe de gabinete a los nacionalismos, amén de sus sonrojantes declaraciones pre-electorales (marzo 2008) en la cadena SER avalando las multas a rótulos comerciales en español impuestas por la Generalidad de Cataluña… les obliga a poner la cara y a mirarse en el espejo acaso experimentando, si les queda un ápice de dignidad, una insoportable sensación de asco: ¿Quién me mandará a mí jugarme mi prestigio por esta birria en la que no creo y me repugna?... ¡Con lo razonable, lógico y deseable que es que cualquiera que lo desee pueda escolarizar a sus hijos en español, que es lengua oficial, en Barcelona o Palma de Mallorca!

Pasarán a la Historia…si somos capaces de situar las políticas nacionalistas, sectarias, de inmersión lingüística, y otras de parecida laya, en el debate político nacional y de trasladar a la opinión pública española la idea, cierta por otra parte, de que la vulneración de un derecho fundamental en una parte del territorio no solo afecta a los administrados de esas regiones que se consideran lesionados, sino al conjunto de la vida nacional y al ámbito más amplio de las libertades nominalmente garantizadas por el ordenamiento constitucional. Pasarán a los anales de la historia como auténticos memos, bamboches, peleles, huevones… -huevón Molina y huevona Cabrera-… si somos capaces de abrir ese libro de la Historia y dedicarles un capitulo.

Cuando remita la fiebre nacionalista… -pues el nacionalismo jamás desaparecerá de escena, conectado como está a las terapias psico-sociológicas de identificación y consuelo grupales, al entendimiento mágico pre-racional en el sentido que le daba Lévy-Bruhl, al nepotismo y a la gestión caciquil de partidas presupuestarias-… muchos dirán que no, que ellos nada tuvieron que ver con la vulneración de ese derecho. Que se opusieron con todas sus fuerzas al nacionalismo excluyente, con especial énfasis y ahínco a sus fechorías sin cuento en el ámbito educativo. Que incluso militaron en la Tolerancia y que se jugaron el tipo repartiendo octavillas en la calle cuando nadie se ocupaba de esas cosas. Y nos dirán que quienes sí estamos no estuvimos. Que no nos recuerdan. Se inventarán un pasado a medida y saneado cuando toque distanciarse de esa patraña intelectual que es el nacionalismo étnico y lingüístico.

Dirán que se fajaron desde el minuto uno de partido contra ese abuso ignominioso, pues un día se calibrará en su justa medida la estupidez supina, colosal, del invento… como muchos otros que se han apañado una oportuna y apócrifa biografía antifranquista.
Pero a Molina y Cabrera nadie les creerá porque toda ponderación o revisión del pasado incorpora un ajuste de cuentas, más o menos abrupto, y reclama víctimas propiciatorias, boucs émissaires para cargar al lomo los pecados y culpas de los demás. E incluso sus compañeros de bandería les mirarán con desdén y se apartarán de ellos como de apestados para que no les gafe su lazaroso contacto, para que no les contagie su aliento mefítico. Serán los chivos expiatorios de la traición y, por sus propios camaradas, desterrados al páramo de la desmemoria y acaso ellos, disciplinados, aceptarán esa lastre en resignado y militante silencio.

Pasarán a la Historia… -si somos capaces de escribir y editar un capítulo-… como auténticos gilipollas del carajo de la vela que dieron por bueno no poder escolarizar a sus hijos, sobrinos o nietos, en español de haberse trasladado a vivir a Cataluña, la región más abierta, avanzada y cosmopolita, supuestamente, de España. ¿Qué decimos de España?... de Europa, del mundo… del universo incluido el 96% de materia oscura.

lunes, 5 de enero de 2009

Lotería de Navidad, fútbol y ardillas-espía


En esta bitácora nos ocupamos de dos tradicionales estampas navideñas. Una, el sorteo extraordinario de lotería del día 22 de diciembre. Y otra, integrada ya en el paisaje de tan entrañables fechas, los partidillos de fútbol que disputan las distintas selecciones regionales, incluido, suponemos, el combinado melillense. Someteremos ambos eventos a la descacharrante lupa del nacionalismo, que es como uno de esos espejos cóncavos de las casetas de feria que devuelven al curioso una imagen deformada y risible.

Lotería.- El día 22 la fortuna sonrió a Cataluña. Una lluvia de millones derramó sus contantes y sonantes bendiciones en Las Ramblas de Barcelona y en Sabadell. También un premio menor, un 4º o un 5º, recaló en una barriada de Hospitalet de Llobregat.
El acabose… botellas de champán descorchándose, bullicio, abrazos y besos, exclamaciones de alegría desbordada… el rompan filas. Eso es lo que vio Tolerancio en la tele, en el noticiero vespertino de Antena 3. Concretamente vio a uno de los agraciados, vecino de la antaño populosa villa lanera de Sabadell -que en adelante precisará otra designación a causa del pronunciado declive del sector textil- rociando con espumoso, desde el balcón de su casa, a un centenar de personas congregado en la calle con ese ademán festivo y victorioso del piloto de Fórmula-1 en el podio que se alzó con el triunfo en la recta final del circuito.

Solo que Tolerancio tuvo una intuición fulminante y se dijo: vamos a ver cómo tratan la noticia nuestros periodistas apaniguados de TV3, los de la costra nacionalista según Ferrán, el perspicaz diputado socialista que nada ha dicho, no obstante, de los tejemanejes del CAC-clausura emisoras y del nacionalismo aún más furibundo de los medios locales y regimentales desde que pronunciara tan aguda observación.
En efecto, como se temía Tolerancio, en TV3 ni una toma verbenera, por así decir, del populacho. Nada de saltos, de júbilo y desparrame… ni una toma colectiva de más de tres personas juntas celebrando tan feliz ocasión… en una suerte de traducción televisiva del toque de queda cuando las autoridades militares suspenden temporalmente las libertades civiles: más de tres personas es manifestación y, de reunirse, las fuerzas del orden proceden a disolver la potencial asonada. Entrevistas por separado a los afortunados, alejados del follón, con tono contenido y mesurado y cuando ya ha corrido el champán. Ni una palabra más alta que otra.

Y es que no es de recibo que en Cataluña se celebre con petardeo y desenfreno el premio Gordo de la lotería española. No somos como esos mesetarios zafios y vulgares o esos andaluces sandungueros que saltan como sapos embalsamados en metanfetamina cuando les caen del cielo unos milloncejos de nada. Esos modales de gentuza que cecea al hablar, que ríe a carcajadas bromas de flatulencias… de chusma garbancera con navaja de siete muelles al fajín que pasa por un quítame allí esas pajas del compadreo ruidoso a la reyerta, a la puñalada trapera. Si al menos los niños del colegio de San Ildefonso cantaran la lotería en catalán…

Aquí la Lotería Nacional -de naciones- se celebra, si toca, con la boquita pequeña, con arreglo a las consignas de Mónica Terribas, la nueva dire de TV3. Nada que ver con el sarao y el jaraneo de esos españolazos incultos, de esos patéticos saltimbanquis, ludópatas y vinolentos que calientan a hostias a sus mujeres.

Fútbol.- Los jugadores vascos, y asimilados, es decir, navarros, burgaleses, riojanos, santanderinos -zonas a anexionar- y quizá algún francés despistado de un caserío de Bayona o Biarritz no sabían cómo librarse del partidillo navideño de rigor. Y, mira tú por dónde, aparece en escena una plataforma pseudo-deportiva y pro-etarra cuyo programa consiste en trocar el nombre de su selección regional pasando de Euskadi a Euskal-Herria. Y hete aquí que a los jugadores convocados les sobreviene un fenomenal cabreo porque si en el chándal no figura la artificiosa denominación Euskal-Herria, no juegan. Como aquel anuncio que decía que si no hay Casera, nos vamos.

A Tolerancio le da en la nariz que se trata de una maniobra escapista, de un subterfugio a lo Houdini… -los futbolistas de mayor jerarquía, como dicen los comentaristas argentinos, tenían ya billete reservado para pasar las Navidades en isla Mauricio-… que les ha venido al pelo para librarse de una cita que les importa un bledo. Hábil maniobra sazonada con su buena ración de hipocresía y la inevitable dosis de temor reverencial a ETA de un segmento considerable de la sociedad vasca envilecido por la cobardía y la obediencia lacayuna al nacionalismo pistoleante. Algunos de los firmantes del manifiesto son futbolistas que no dicen no, los muy pillines, cuando les convoca el seleccionador español.

El partido a disputar era todo un Vascongadas y Asimilados contra Irán. La presencia de Ahmedineyad en el palco, junto a Ibarreche, estaba garantizada. El programa de festejos incluía prolegómenos de mucho fuste para entretener a la concurrencia, tales como ahorcar a unos cuantos homosexuales, pensando en los gustos y aficiones del dirigente chiíta, y tirotear en la nuca a un concejal del PP y a otro del PSE. Éste último, y ante notario, firmaría una suerte de testamento político donde constaría su respaldo al voto afirmativo del PSE a los presupuestos del tripartito encabezado por el tonsurado Ibarreche… -contrapartida del voto favorable del PNV a las cuentas de Solbes-… haciendo especial hincapié en la bondad y oportunidad del capítulo destinado a financiar los desplazamientos de los familiares de presos etarras.
Tan desprendido y heroico sacrificio sería retribuido con una cerrada ovación que encajaría Pachi López con una sonrisa de oreja a oreja antes de cargar sobre los hombros el ataúd con los restos mortales, calentitos aún, de su compañero inmolado para expansión y gaudio de la parroquia abertzale congregada en el graderío.

Cabe añadir que si es cierto lo que dicen: que todos los ahorcados mueren empalmados, según proclama una canción gamberra y destroyer de Siniestro Total contenida en su LP titulado ¿Cuándo se come aquí?, los organizadores del evento, al quite, aprovecharían el material genético derramado por los homosexuales ensogados y pataleantes para inseminar a ese deslumbrante bellezón de Elena Beloki, transida, se ve, de sentimientos maternales. Recordemos, en honor a Ahmedineyad, ufano él en el palco de San Mamés, que el citado LP contenía otro corte augural dedicado a Jomeini: Ayatola, no me toques la pirola. Sabido que, de no recogerse el esperma donado altruistamente desde la horca, causaría éste la germinación de la raíz mágica de la mandrágora, tan socorrida en cocimientos y brebajes brujeriles.

El preámbulo del duelo balompédico concluiría con la ejecución de ardillitas-espía... -no es broma aunque lo parezca-... detenidas por el régimen iraní en las inmediaciones de la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz. Las autoridades de Teherán anunciaron, La Vanguardia, 29/10/2008, el arresto de 14 ardillitas que portaban material de espionaje, ínfimas cámaras que transmitían imágenes de las secretas instalaciones. Tras los severos interrogatorios a los que fueron sometidas, que, curiosamente, no han provocado la airada reacción de ninguna de las combativas asociaciones en defensa de los animales, las simpáticas bestezuelas, eso dicen, admitieron su pertenencia al Mossad israelí, dando nombre, rango y unidad tras ingerir distraídamente, durante su cautiverio, suculentas nueces infiltradas de escopolamina, ingrediente principal del llamado suero de la verdad.

Mientras los jugadores vascos se escaquean del preceptivo partidillo autonómico gracias a la torpe excusa tecnonímica que si nos llamamos así, asá o no jugamos, los jugadores catalanes cumplieron con su patriótica y navideña obligación y saltaron al terreno de juego tras la pancarta Una nació, una selecció… divisa con ciertas remembranzas hitlerianas, Ein Volk, Ein Reich, Ein Führer -un pueblo, un estado, un jefe-.
El lema de la pancarta, obra de una plataforma nacionalista subvencionada con un chorro de millones por el gobierno del sonderkommando Montilla e instalada a mantel y cuchillo en un suntuoso palacete del Ensanche barcelonés fue, por así decir, reprobado judicialmente hace pocas fechas por contener un mensaje político sectario tratándose de un evento supuestamente deportivo organizado por la FCF, la federación regional adherida a la Real Federación Española de Fútbol, contraviniendo la normativa de prevención de violencia en actos deportivos.
Lo que el TSJC entiende excede a la promoción de partidillos de las selecciones regionales, no va con los jugadores del combinado catalán que salen a la cancha sujetando la pancarta infractora. Claro que por dinero o por el que dirán, sujetarían lo mismo un botijo que una piñata o una muñeca hinchable.

Serían más consecuentes si se negaran a acudir a las convocatorias de la selección campeona de Europa, si es que tanto les cautiva el dulce y melancólico son, plañidero, de la patria sojuzgada y encadenada por los tanques de ocupación, e instaran a sus respectivos clubes a abandonar la disciplina de la Federación Española y sus competiciones e integrar una propia y reñida a dirimir con el Nàstic de Tarragona, el Gavá, el Bayern Viladecavalls y el Inter de Llofriu.
A los futbolistas catalanes, a diferencia de los vascos y asimilados, los nombres les importan un bledo. Lo mismo les da Juana que su hermana. Juegan con la española, la catalana y la que se tercie. Pareciera que la cuestión patria queda entre ellos y su confesor, en una dimensión muy íntima, hogareña, y cuando disputan la liga española se creen participando, suponemos, en un torneo internacional pues no pocos de ellos militan en clubes extranjeros, Betis, Logroñés o Almería, allá donde les pagan su buena soldada mercenaria.

En un país, España, de cobardes e hipócritas que confitan y pastelean cuanto les ponen delante, los futbolistas, vascos o catalanes, no iban a ser la excepción.