jueves, 30 de julio de 2009

Banderas de la Diada

Banderas (III)

Con el verano, lo dicta el calendario, llegará fiel a su cita anual la polémica de las ondeantes banderas en los edificios oficiales con motivo de la Diada del 11-S.

Tolerancio, torpe en el diseño en general, vexilológico o de banderas en particular, e imperito en el manejo de herramientas técnicas e informáticas, no podrá plasmar gráficamente en esta bitácora, junto a otras de su propio peculio, las propuestas que le han enviado dentro del proyecto: Diseñe su propia bandera no-oficial para colgar en las balconadas consistoriales.

El año pasado el affaire banderas dio de sí. La casuística fue variada. Unos 50 ayuntamientos catalanes colgaron la bandera de la estrella solitaria, o bandera separatista, que, como la bandera de los almacenes IKEA, no goza de rango oficial, pues es una bandera sectaria o de partido.

Reproducimos una bitácora redactada sobre el particular que no pudimos colgar en su momento, pero actualizada y con una descripción lo más detallada y vívida posible de las distintas ideas recibidas, invitando a aquellas personas que tengan una pizca de traza con el programa Paint, u otros similares, y siempre que lo deseen a guisa de inocuo pasatiempo, a traducir dichas ideas a un formato visual.

La finalidad no es otra que trasladar posteriormente esos diseños, con una presentación digna, a parlamentarios regionales y ayuntamientos para que engalanen los balcones y dependencias oficiales con el modelo que sea de su agrado, previo debate en sus respectivos plenos.

Banderas III (redactado inicial, octubre/noviembre 2008)

Como es sabido gobierno regional y ayuntamientos catalanes incumplen la Ley de Banderas tan ricamente… es decir, los mismos poderes públicos que luego instan a los ciudadanos a cumplir las leyes… las leyes, claro, que son del agrado de los primeros. Figura que podríamos denominar asimetría legal y que se resume en el viejo precepto: A mí las leyes no me obligan, pero a ti sí… y chitón.
Leyes al arbitrio, pues, de los gustos y opiniones del momento. Por ejemplo cuando a Zapatero le preguntan sobre las leyes de coerción lingüística que habilitan las multas a rótulos comerciales, de las que se declara defensor a ultranza, dice encantado de la vida que hay que cumplirlas porque son ley… aunque le consta al muy pillo, a él y a su ministra de Educación, maravillada con el sistema educativo andorrano, que el gobierno Montilla incumple el decreto-ley que aumenta en una hora la enseñanza de lengua española en Cataluña (la ministra dejó de serlo y ahora es otro quien ocupa su lugar, aunque su zambombo discurso es el mismo).

Proponemos a continuación los diseños que nos han remitido algunas personas interesadas en participar en el concurso promovido por Tolerancio. El busilis del concurso es:

El diseño y confección de una bandera no oficial, alternativa, para engalanar las balconadas de los consistorios catalanes el próximo día 11 de septiembre, coincidiendo a su vez con la disputa del primer partido de fútbol-sala entre figurantes disfrazados de austracistas y borbónicos sugerido en una bitácora anterior titulada La Diada según Tolerancio.

Como es sabido muchos ayuntamientos accedieron a colgar el pendón separatista, anticonstitucional, de la estrella solitaria, el pasado 11 de septiembre. Sorprendió que concejales del PSC, Vilassar de Mar, e incluso del PP, una señorita de Palafrugell, respaldaran la moción itinerante por aquello de chapuzarse en la imbecilidad colectiva y confundirse con el paisaje en un acto de heroísmo sin precedentes… lo mismito, por ejemplo, que Regina Otaola, alcaldesa de Lizarza.

Elijamos, pues, una bandera no oficial para ofrecerla a los consistorios que secundaron aquella campaña cuasi-delictiva. Puesto que lo importante, según se ve, es que ondee la ilegalidad, esto puede realizarse con cualquier otra bandera, sea la de un club vecinal de petanca o la de un concesionario de automóviles.

Nuestra inocente y lúdica intención, acorde con la expansión propia de estas fechas vacacionales, es estimular la durmiente creatividad de la ciudadanía que no precisa más que un insignificante acicate para manifestarse en todo su esplendor. Puestos, en definitiva, a izar una bandera carente de todo valor legal, es decir, puestos a incumplir la Ley de Banderas, dejemos que el modelo infractor, el corpus delicti, se renueve anualmente y obedezca a un criterio plebiscitario. La bandera de la estrella solitaria está muy vista. Ahora le toca el turno a otra. Renovarse o morir.
Hemos de considerar que la bandera elegida, ofrecida a los ayuntamientos infractores, podría ondear durante la nadería de 24 horas, un día entero, en la fachada consistorial… mucho más que el tiempo que ondea la bandera constitucional en el ayuntamiento de Tarragona en manos del PSC-PSOE: 0 minutos, 0 segundos.

Estos son los diseños, entre un centenar, que han superado la criba previa:

1.-Modelo Estrellada y Pensionada. Prototipo extraído de la ya desaparecida página de INN. Un diseño original y perfectamente descriptivo del catalanismo apegado a su propia Banca Nacional. Por los escasos medios de INN no tuvo esta ocurrente propuesta la difusión que merecía. Consiste en sustituir la estrella separatista de 5 puntas que ocupa el triángulo, en fondo azul o amarillo, que muerde las 4 barras de la bandera convencional, por la estrella azul, con circulitos rojo y amarillo a un lado, del logotipo de La Caixa de Pensions.

2.-Modelo 3%. Prototipo que expresa a la perfección los usos y costumbres del catalanismo. Su originalidad reside en que incorpora al símbolo patrio un símbolo aritmético destacando como elemento fundamental de la composición. Podemos equivocarnos pero sería una bandera exclusiva, única en su género.
La propuesta se la debemos, in articulo mortis, al finado Liu Zhihua, comisario de las Olimpiadas de Pekín condenado a muerte por el régimen comunista por otorgar a dedo las obras olímpicas previo soborno o cobro de comisiones. Ya se sabe lo expeditivas que son en ocasiones las autoridades chinas.
Se trata de recuperar el porcentaje que Maragall atribuyó a los diputados de CiU en el parlamento regional en concepto de cobro de comisiones por licitación de obras. El 3% ocuparía en el triángulo separatista el lugar reservado a la estrella solitaria de 5 puntas. Esta llamativa bandera, con elemento aritmético, va como anillo al dedo a aquellos ayuntamientos gobernados por CiU, en un sincero homenaje al ex presidente Maragall.

3.-Modelo lauburado que no laureado. La muchas veces invocada simpatía del nacionalismo catalán por el nacionalismo vasco, cuando no por ETA (amistad del finado Xirinacs o de Joel Joan), merecía su plasmación a través del lauburu o cruz esvástica de uso, nos dicen, entre los antiguos vascones y que ha recuperado el moderno, por reciente, nacionalismo vasco de inspiración sabiniana.
Bandera especialmente recomendada, por razones evidentes, para los desfiles nocturnos con antorchas y farolillos que organiza ERC en un doméstico remedo, a escala amateur, de esa escenografía wagneriana, espectacular, que informaba las paradas de las milicias del NSDAP, el partido nazi alemán.
Se trata de incluir un círculo de fondo amarillo en medio de la bandera catalana convencional e inscribir en dicho círculo un lauburu o cruz gamada vasca de patas lobuladas en color rojo. Esta propuesta la ha formulado un club de fans abertzale de las bitácoras de Tolerancio, club del que no teníamos noticia, llamado, según nos cuentan, Tolerantzio Etxea.

4.-Modelo islamista. A propuesta de algunos islamistas del comando Dixán que, agradecidos por el trato de favor dispensado tiempo ha, cuando su detención, por los medios de comunicación locales y por los partidos catalanistas, pretenden sumar, por las barbas del profeta, la causa de la construcción nacional catalana a su tradicional afán por islamizar en su integridad Al-Andalus, incluidos los condados de la antigua Marca Hispánica. Consiste, en buena lógica, en sustituir la estrella solitaria en el triángulo separatista por una media luna roja con una diminuta estrellita sobre el cuerno superior.

5.- Modelo Feria de Fankfurt. Este diseño, muy indicado para haber concurrido a la pasada edición de la Feria literaria de Frankfurt, aunque nos llegó fuera de plazo, opera sobre las cuatro barras catalanas o barras de sangre de la leyenda carolingia.
En efecto sustituiremos dichas barras por cuatro alargadas salchichas, muy estilizadas, con su nudito en ambos extremos del fiambre. Hemos de advertir que en Alemania no llaman frankfurt a tan apreciado manjar. Por frankfurt entenderá el camarero al que usted se dirija, lo hemos comprobado en Berlín en primera persona, una variedad de cerveza procedente de esa afamada localidad del estado de Hesse. Si sus conocimientos de la lengua de Goethe son nulos, utilice la expresión universal hot dog y así evitará confusiones y sensación de bochorno.

Una vez elegido el diseño de nuestra bandera no-oficial, y registrado ante instancias oficiales, adjuntaremos una petición de reconocimiento para el promotor de esta campaña, Tolerancio. Habida cuenta que el ayuntamiento de Barcelona ha incluido en su nomenclátor urbano una calle dedicada a Vicente Ballester, artífice del diseño de la bandera separatista de la estrella solitaria… -diseño inspirado en la bandera cubana, una vez proclamada su independencia de la metrópoli-… Tolerancio, modestia aparte, merece sin duda los mismos honores. Petición a la que podrán sumarse los interesados remitiendo una carta de apoyo a los organismos pertinentes.


jueves, 23 de julio de 2009

Peces-Barba, el sonderkommando objetor


Leído en la prensa, días atrás, en una crónica del diario El Mundo, 10/07/09. Peces Barba, insigne padre de la Constitución, uno entre tantos… ya sucede a menudo que madre no hay más que una pero padres muchos… -y Alto y fondón Comisionado del gobierno durante la pasada legislatura para las Víctimas del Terrorismo, nombrado precisamente para amansarlas/rematarlas con la mirada puesta en el proceso de negociación gobierno/ETA-… insinúa en un cursillo de verano de la Universidad Menéndez Pelayo que la LEC no debería haberse aprobado al amparo de una reforma estatutaria recurrida ante el TC.

Sospechamos que la LEC es anticonstitucional de todas todas. No nos cabe la menor duda de que es eso, in o anticonstitucional, como lo es el nuevo estatuto de autonomía en su conjunto o lo son otras normativas aprobadas con el beneplácito del propio Tribunal Constitucional y aplicadas por los sucesivos gobiernos regionales, sea el caso de la vigente Ley de Inmersión Lingüística. Y no hace falta ser un lince para verlo.

Para lo que es preciso ser, no un lince, sino un incongruente y un bobo de campeonato como el señor Peces-Barba es para soltar a renglón seguido que el sistema educativo basado en la inmersión monolingüe en una de las dos lenguas oficiales de Cataluña, blindada como lengua vehicular de la enseñanza, excluyendo a la otra, sí es constitucional… siempre y cuando se articulen los mecanismos adecuados para que los padres o tutores legales puedan ejercer… ¿Lo adivinan?... la objeción de conciencia… eso es, como la objeción de conciencia para el servicio militar de antaño o la objeción a la que se acogen muchos farmacéuticos para no vender a menores la píldora post-coital.

De modo que… cuanta generosidad… Peces-Barba nos brinda la hipotética posibilidad de objetar. Que es un apaño peor aún, más birrioso que, por ejemplo, la limosna del decreto de la tercera hora que el gobierno de Montilla ha incumplido tranquilamente ante la pasividad (o complacencia) del gobierno central… que no va a sacrificar la votación de los Presupuestos Generales u otras leyes, poniendo en un aprieto al PSC, por 60 minutos semanales de una asignatura a impartir a unos mocosos que ni siquiera votan. Asignatura que interesa a la enseñanza de una lengua oficial que, por otra parte, se multa alegremente, sin cargo de conciencia, en el ámbito de la rotulación comercial con pláceme incluido del mismísimo Zapatero, ya repuesto del mal trago de la supuesta tercera fotografía de la bitácora anterior.

La ocurrencia de Peces-Barba es más ofensiva si cabe que la misma normativa discriminadora o que el espíritu integrista con que la aplican sus promotores y defensores, es decir, los represores lingüísticos.
Nadie precisaba ese discurso, ese argumento para confundir y enturbiar este asunto, insufrible, aberrante, maloliente. No teníamos ninguna necesidad de que derramara sobre nuestras cabezas ese carajiento subterfugio de la objeción.
Bastaría que hubiera dicho si le parece o no constitucional la LEC de marras, siempre que ese asunto le importe un ápice más que un pimiento… o eso, o que disertara ante los presentes acerca del complejo y apasionante metabolismo de los marsupiales o del fichaje de Cristiano Ronaldo por el Real Madrid.

Pero qué migaja indigna es ésa de la objeción. Qué porquería, qué insulto es ése. Por qué diantre debemos objetar o aspirar a que la objeción sea la figura vaporosa, abstracta, difusa, ectoplásmica que dé cobertura a nuestras reivindicaciones.
Otra cosa es que no nos quede más remedio que hacerlo, que ejercerla de algún modo o buscar mil rendijas por las que poder respirar en medio de esta atmósfera viciada, mefítica y atenuar el aplastamiento (i) legal, político y mediático que padecemos a diario. Pero la objeción no es lo que pedimos, lo que buscamos, lo que queremos.

Queremos ejercer nuestro derecho a la libertad lingüística en igualdad de condiciones.
Queremos que se aplique la Constitución.
Queremos poder escolarizar a nuestros hijos en la lengua oficial de toda la nación con naturalidad, sin pasar por forajidos, emboscados, rebeldes, inadaptados u objetores que se encadenan, protestan o cuelgan pancartas por ahí tramando sus acciones en mohosas catacumbas, en secretos conciliábulos.
Queremos ejercer ese derecho que no obliga a los demás. Queremos que se respete nuestra opción lingüística en la educación de nuestros hijos y que los poderes públicos satisfagan esa demanda con el dinero de los impuestos que pagamos pero que se derrocha flagrantemente abriendo embajadas de pacotilla en Kamchatka o en Vladivostock.
Queremos libertad, sin enjuagues, sin extravagantes componendas, sin tener que dar las gracias porque nos perdonen la vida o nos permitan discrepar a veces, pero no a voces, sin hacer demasiado ruido. Y sin tener que objetar.
Queremos ejercer nuestro derecho conforme a nuestra voluntad y al sentido común, con la legalidad por delante y a plena luz del día… ¡Qué objeción ni qué niño muerto!

Peces-Barba hizo cuanto pudo por someter a las víctimas del terrorismo a las triquiñuelas negociadoras del gobierno ZP con ese hombre de paz llamado Otegui. Y, a pesar de las resistencias que sus indignos manejos provocaron en ese colectivo, al final se salió, según vemos, con la suya. Misión cumplida: división entre las diferentes asociaciones de Víctimas del Terrorismo.
¿Será que ahora pretende adquirir cierto protagonismo, reverdecer laureles, hacer méritos para obtener una nueva condecoración, que ya no le cabrá en el pecho, laminando a las asociaciones de insurgentes/resistentes a favor de la libertad lingüística, introduciendo en el tablero nuevos conceptos como ese que acaba de acuñar, objeción, para distraer la atención, crear divisiones y dispersar energías?

Para que nadie caiga en la tentación de morder el anzuelo y convertirse en crédula víctima del enlabio terminológico, aparentemente combativo, urdido por Peces-Barba, le sugiere Tolerancio que repita con él… es sencillo:

Señor Peces-Barba, métase su objeción por donde le quepa. A otro perro con ese hueso.


sábado, 18 de julio de 2009

Foto LEC- la tercera foto


El pasado jueves 2 de julio el diario El Mundo publicó en portada dos fotos de Mas y Montilla que ilustran el acuerdo firmado por PSC-CiU para aprobar la LEC en el parlamento regional de Cataluña. No pudo andar más avispado y certero el reportero gráfico de ese medio. Las imágenes son muy elocuentes, tanto que no precisan texto explicativo… aunque nosotros lo daremos.

Foto 1.- Vemos, diríjase a la hemeroteca quien desee refrescar la memoria, a Artur Mas en primer plano indicando un punto en el suelo como quien señala a un empleado doméstico una mancha que debe limpiar con premura.
Al fondo, en el margen derecho de la fotografía, Montilla encamina sus pasos hacia Artur Mas. La imagen es suficientemente nítida para advertir que Montilla sonríe y que su expresión y sus movimientos denotan afán por salvar apresuradamente la distancia que separa a ambos. Acude con buena disposición, poco menos que meneando el rabo como ese chucho amaestrado, babeante, al que citamos mostrando la golosina que recompensará su fidelidad.

Foto 2.- Asistimos a una escena parecida, ligeramente modificada. Mas continúa en su sitio, impasible el ademán. Su dedo índice apunta en la misma dirección, pero ahora ya sabemos que no señala un objeto a recoger, sino que muestra un lugar… el lugar que Montilla debe ocupar disciplinadamente.
A todo esto Montilla ha reducido la distancia que le separaba de Artur Mas como en uno de esos ejercicios prácticos para aprender conceptos elementales del tipo lejos-cerca que todos vimos, cuando niños, en los capítulos de aquella inolvidable serie de TV, Barrio Sésamo, con Triqui, el monstruo de las galletas, Coco el Pupas y Epi y Blas.

Eso que señala Mas es, pues, el punto exacto que ha reservado a Montilla en la escenificación del pacto. Mas maneja la batuta, Montilla obedece. Sincronía perfecta y circense. No podemos dejar de pensar en ese domador de focas que insta a sus bigotudas pupilas a ejecutar meritorios malabarismos con una pelota de playa rotando sobre sus hocicos a cambio de un arenque.
Montilla sonríe agradecido, derretido, hecho un charco de babas, como esa persona del común que idolatra a un personaje famoso que tiene la deferencia de fijar la mirada en su admirador durante una fracción de segundo… de tal suerte que este último, arrobado casi por una balsámica sensación entre mística y levitatoria, piensa: Sabe que existo. He formado parte de sus impresiones sensoriales. Ya no soy a sus ojos una ameba insignificante.

La LEC es esa ley que supone la consumación de la separación de España en el ámbito educativo. Es esa ley que impide la escolarización en la lengua oficial de la nación en una región española. Es esa ley aplaudida por el gobierno de ZP y, lo sepan o no, por los votantes del PSOE… votantes que llegado el caso, un hipotético traslado a Cataluña por motivos profesionales o familiares, comprobarán in situ, fehacientemente, que no podrán escolarizar a sus hijos en español… -no lo sabíamos, nadie nos advirtió… como en la tele dicen siempre que exageran con estas cosas, que los fachas usan la lengua y la catalanofobia para crispar y dividir, que España no se rompe y que está más cohesionada que nunca-… pero que, en cambio, se beneficiarán del exclusivísimo privilegio de ver a sus hijos sometidos a la inmersión monolingüe en catalán, tan a propósito para su formación académica… privilegio reservado, decimos, a unos 7 u 8 millones de personas de entre los 7.000 millones que habitan el planeta, es decir, un 0’1% aproximadamente de la población mundial... una casta selecta.

Bien entendido que la LEC no es un atropello solamente por esa circunstancia, pues supone además la instauración de derechos civiles y políticos diferenciados, creando ciudadanos de primera y de segunda al establecer que la lengua materna de algunos, siendo oficial… -de la mitad de los catalanes para ser más precisos-… no es apta para la docencia ni para los rótulos comerciales, ni para los medios audiovisuales de titularidad pública, por ejemplo… aunque sí lo es, de momento, para ejercer la prostitución, fregotear retretes o pedir caridad. Quien no se consuela es porque no quiere.

Pero nos hurtaron una foto. La tercera. Esa secuencia fotográfica requería una más, una foto que culminara la narración del díptico dibujado por las dos anteriores. Tolerancio propone… -es un juego inocuo-… tres posibilidades para poner broche de oro al sensacional documento gráfico que es la portada del diario El Mundo del 02/07/09. ¿Cuál de estas opciones sería la más apropiada para componer una terna y cerrar plaza?:

a.- Mas y Montilla, con sombreros de canotié y sendos bastones, interpretan la mar de conjuntados una coreografía cual si fueran clones de Maurice Chevalier. Cantan una trivial cancioncilla como ésta:

No os dejaremos escolarizar a vuestros hijos, sobrinos o nietos en español ni de broma, hatajo de cabrones, duduá/

Nos entregaréis sin rechistar a vuestros peques y les hincharemos la cara a hostias si hablan español, incluso en el patio, duduá/

Y no diréis nada porque no tenéis ni dignidad, ni huevos, ni pilila, y os la jugaremos, además, con el dinero de vuestras retenciones e impuestos, au-au-marramiau/

Más aún… nos pediréis que les aticemos más fuerte mientras no os exijamos a vosotros hablarlo en el trabajo o en la cafetería, aki-aki-akikikí/

…Mientras jodan a mis hijos y a mí me dejen tranquilo y echen el Barça-Madrí por la tele… yo tan pichi… eso diréis… duduá.

En un solo de elevado contenido lírico Montilla añadirá este ocurrente estribillo:

Si mi madre o mi abuela… -si viven las pobres-… abrieran una mercería en Cornellá, las multaría sin vacilar por rotular su tenducho de mierda en el puto idioma español, bimbó, bimbó/


b.- Montilla sacude la cabeza ante Mas como Piqué ante Bush demostrando la flexibilidad envidiable y las prestaciones de su esternocleidomastoideo, características que serán de gran provecho para la opción siguiente.

c.- Mas permanece de pie, no así Montilla que, en esa supuesta foto, se hincaría de rodillas ante el primero para prodigarle una sofisticada caricia, que en Italia atribuyen a las muchachas boloñesas y en el resto del mundo a las damiselas de la Francia. Montilla dislocaría su cuello como hace la cobra real de la India para intimidar a sus presas. Montilla movería, además, el gaznate con la cadencia y plasticidad de un pato que saca manzanas de un tonel, pizca más o menos como el irreverente Brüno, Sacha Baron Cohen, obsequioso ante el fantasma de Mili Vanili. Nuestro sonderkommando predilecto no puede permitir... es esa conmovedora e inquebrantable lealtad del fámulo vocacional... que Mas regrese a su casa sin un alivio.

Si votan la opción C coincidirán con la favorita de Tolerancio. Dicha opción cuenta con la ventaja nada desdeñable de la polivalencia. Pues con otros protagonistas, Puigcercós de pie y Zapatero de rodillas, y junto a Zapatero o en su lugar, quieran que no, todos los votantes del PSOE, e idéntica escenografía, sirve para ilustrar el acuerdo bilateral… -ya saben, entre dos partes, una parte que manda y otra que obedece con la cabeza gacha-… alcanzado a ultimísima hora en materia de financiación autonómica.


martes, 14 de julio de 2009

De Rerum Futbolorum (II)


El mensaje pastoral del cardenal arzobispo Martínez es nítido, directo. No se anda con rodeos, de ahí su enorme prestigio en la curia vaticana. Dicen de él, su homilética es angelical. Pero también: su retórica, divina. No sólo eso, él mismo se pone la medalla, o la casulla cordon bleu… -no incurre en esa falsa modestia, humilísima, tan cargante de los elegidos del club de la púrpura-… del cese de Jiménez Losantos en la COPE. Ha sido, se jacta en público Martínez, el artífice máximo del sonado relevo en las ondas. Y además es un prodigio de tolerancia, pues no monta en cólera ante los promotores estatutarios del aborto libre, incluso adolescente, o de la eutanasia, ni les impone penitencia alguna, quiá, sino que los recibe en el templo, ese lugar de donde Cristo echó a latigazos a los mercaderes, y derrama incienso, a modo de bendición, sobre sus augustas cabezas.

El nudo gordiano de la encíclica De Rerum Futbolorum del cardenal arzobispo Martínez es el fichaje multimillonario de Cristiano Ronaldo por el Real Madrid… un jugador que es un pelín golfillo, caedizo en el pecado capital de la lujuria. ¿Pues no se da el tío de revolcones con ese pendón desorejao de Paris Hilton?
90 millones de euros, ahí es nada. Pero tan mirados y celosos como somos con la milonga ésa de las jurisdicciones territoriales/ terrenales y aún pertenecientes a otro muy distinto mundo, y más sublime, las cuitas y porfías de la Iglesia, quizá su Ilustrísima debería haber pedido la vez a su igual en la diócesis madrileña para largar por los codos... por aquello de no meter las narices sin permiso en corral o rebaño ajeno. Insistimos, desde un punto de vista formal, pues en el fondo nada humano nos es ajeno y menos a un egregio y docto pastor de almas. Y uno, en el libre ejercicio de la expresión de las ideas, puede muy bien opinar lo que le plazca de lo que sucede en el jardín de su casa o en Tombuctú… y Martínez no va a ser menos.

Sucede que el Barça, club de fútbol con razón social en la plaza sometida a tutela espiritual por el señor arzobispo, y uno de los más importantes del mundo por presupuesto y masa social, también ha hecho fichajes y muy sonados a lo largo de su ya centenaria Historia. Y los seguirá haciendo. Estos días, sin ir más lejos, se comenta en la prensa deportiva que Valdés, su guardameta, solicita renovación de contrato por la nadería de entre 7 y 9 millones de euros anuales, una suma que administrada atinadamente da para abrir unos cuantos comedores de beneficencia o para equipar unas escuelas en el Kafiristán Ulterior.
Pero hay más. El verano trae consigo un hervidero de rumores futbolísticos. Parece ser que el Barça, el club que preside Joan Laporta, pugna por contratar a David Villa, ariete goleador del Valencia y de la selección nacional. Para que a uno le dejen pujar en esa subasta hay que poner encima de la mesa alrededor de 50 millones de euros... que no es una bagatela.

Si tal fichaje se concretara, y por esa suma, la cuestión será… ¿Qué dirá entonces el cardenal arzobispo Martínez? ¿Qué argumentos doctrinales trasladará a su trémula feligresía, temerosa de Dios y necesitada de alimento espiritual? ¿40, 50 millones por un fichaje… es ése el límite del no-derroche? ¿O dirá como un periodista radiofónico al servicio de la construcción nacional de Cataluña en el ámbito polideportivo que escuchó por azar y entre arcadas Tolerancio… que 50 millones no es la burrada ésa del Madrid, sino un fichaje… sostenible?... Es decir, un fichaje por 50 millones de euros, sostenible, no ofendería a los pobres, a los parias de este mundo. Pero por 90, sí. Por 50, no. Que es como decir, y disculpen la desafortunada comparación erótico-aritmética, que cascársela dos veces es pecado, pero una sola no… ¡Anda con la sostenibilidad!

El cardenal arzobispo Martínez no dirá ni mu de un fichaje del Barça ni que ese club gaste 100 millones de euros en la más rutilante estrella del firmamento balompédico por temor a que los descontrolados… -¿Les suena la expresión?… es decir esos descontrolados que están más que controlados hasta el punto de estar subvencionados-… tiren cócteles molotov contra los templos de su diócesis. Lo que motiva, pues, el celo pastoral de Martínez no es el pecado, sino el pecador. No diría ni pío, insistimos, ni que le tostaran las pelotas con un soplete como hicieron tiempo ha los milicianos con los sacerdotes en la sombría checa de San Elías.

Al cardenal arzobispo de Barcelona, señor Martínez, el derroche le suda el báculo cardenalicio… porque si le preocupara lo más mínimo habría dicho algo acerca de la apertura de embajadillas catalanas y de Consulados del Mar de la ciudad de Barcelona por medio mundo, con cargo a los presupuestos regionales… medios que se detraen de otros gastos necesarios para socorrer a la gente en apuros, que se cuenta ya por millones sin salir de España… ¿España?... sin salir ya de Cataluña.
No se trata de excomulgar a esos botarates que se retrataron risueños en Jerusalén, ante el Muro de las Lamentaciones, con una corona de espinas… pero es que de la cuasi-pontificia e infalible boca del cardenal arzobispo Martínez no ha salido ni una miserable amonestación para afear los gastos suntuarios de nuestros políticos domésticos. Nada… nada porque los cataplines se los dejó Martínez a la entrada del C.I.R, digo… del seminario.

Martínez, su Eminencia, subirá al púlpito y dará el sermón contenido en el documento De Rerum Futbolorum a sus parroquianos. Para adecuarse a los tiempos que corren, para confundirse con el paisaje, lo hará en formato de crónica futbolística:

Por el Bien: el Arcángel San Gabriel bajo palos. En defensa: san Antonio de Padua, Fe, Esperanza y Caridad… (pues en esa suerte de fútbol teologal de alta y celeste competición regirá la paridad de géneros, como en el consejo de ministros, y dejará de ser el fútbol profesional el único ámbito vetado a los afanes paritarios de ZP/Aído, ámbito en el que, por alguna razón desconocida, los políticos de la progresía no quieren entrar ni de puntillas)… en la línea medular forman San Pedro, san Pablo y san Karol Wojtyla… (una vez que éste sea beatificado)… y en ataque san Ignacio de Loyola, Teresa de Ávila y en punta de lanza, y nunca mejor dicho, san Jorge. Por el mal: Belcebú, Lucifer, Astaroth, la Gula, la Lujuria, Baal, la bruja Piruja, la condesa Bathori y en punta Lucrecia Borgia, la Pereza y Azrael. En el banquillo, cómo no, Bush y Aznar esperan su oportunidad.

Ese mismo formato podría aplicarse a una revisión de la película favorita de Tolerancio, El Exorcista, de William Friedkin. Hasta la fecha ese duelo a muerte, el Bien contra el Mal, siempre le pareció a Tolerancio no una película de terror sino un western, el mejor western de la historia del cine, mejor aún que Duelo en OK Corral. Un duelo que nos anticipa el director en las primeras secuencias cuando el padre Merrin, arqueólogo vocacional, le planta cara, al ocaso, a una colosal y escalofriante estatua del Maligno en unas excavaciones en Nínive.
La cosa quedaría así, justo cuando el padre Merrin, Max von Sydow, desciende del taxi que le lleva hasta la casa de la niña Regan, en ese fotograma inolvidable con la silueta del sacerdote exorcista, maletín en mano, recortada contra la luz de una farola, sonando Tubular Bells de Mike Oldfield como banda sonora:

El padre Merrin se santigua e ingresa en el terreno de juego. Sube los peldaños en medio de un ambiente hostil plagado de emanaciones sulfúreas. Emoción a raudales. Carga el hisopo de agua bendita, lo blande, se coloca la casulla morada… el padre Karras toma el relevo y abre el Ritual Romano sembrando el desconcierto entre las filas satánicas.
Espadas en todo lo alto. Toma y daca incesante. El padre Merrin murmura una jaculatoria, mientras Satanás por boca de Regan lanza una fumarola de vaho pestilente. Merrin no se arruga, retoma sus oraciones, empuña de nuevo el hisopo, caracolea al borde de la cama, desarbola a la defensa rival, conecta entre líneas con Karras, arma la mano y arroja un hisopazo tremendo pero… el agua… ¡el agua bendita sale despedida a un lado del cabezal de la cama y se pierde por la línea de fondo! ¡Qué ocasión malograda, señores y señoras, para finiquitar el reñido exorcismo!...
…No se puede perdonar de ese modo una ocasión tan clara… esas alegrías luego se pagan a un alto precio… en efecto, Satán lo sabe y pasa al contraataque… el Maligno sonríe, se crece, escupe lapos verdes muy pero que muy espesos, blasfema, se retuerce como un réprobo, increpa, aúlla, insulta, saca babas, bilis y otros horripilantes mejunjes, cruza la línea de medios, enlaza con otros diablillos menores, regatea al padre Merrin… que pierde sus lentes y no puede oponer el fervoroso rezo de sus oraciones… Satán se detiene, mira a su alrededor, da una vuelta sobre sí mismo, gira la cabeza de la niña, busca al padre Karras en el uno contra uno… Karras flaquea, titubea, no se ha rehecho del mazazo que para él supuso la muerte de su madre, se siente culpable por haberla desatendido, cree que es un pecador de la pradera, jaaaal, y… baja los brazos… Satán se aprovecha de su debilidad y le desborda en dos zancadas y una levitación, ingresa en el área, dispara… y… ¡Gol!... ¡Goooooooollllllll del Maligno!… el duelo, igualado, disputadísimo, se resuelve en el último minuto de la prórroga…¡Qué partidazo!... Martínez, cardenal arzobispo de Barcelona y trencilla del trabado match, equidistante entre los contendientes, como buena parte del clero vasco entre quienes aprietan el gatillo y quienes ponen la nuca, decreta el final del trepidante encuentro que concluye una vez más con el triunfo del Mal pues Satanás… nunca duerme


PS.- Tolerancio, hasta las narices de los compadreos del clero diocesano con los políticos nacionalistas, sopesa muy seriamente la posibilidad de darse de baja del catolicismo para apuntarse al transfuguismo religioso e ingresar, por ejemplo, en las filas del cristianismo ortodoxo, de rito bizantino. ¿Algún consejo?



jueves, 9 de julio de 2009

De Rerum Futbolorum (I)


El sonderkommando Vázquez Montalbán, que en gloria esté, destacado precursor de la mayordomía charnega al servicio del catalanismo, que hoy llamaríamos mayordomía amontillada… -junto con los también finados y llorados Paco Candel y Pepe Rubianes, llorados hasta secar los lagrimales-… acuñó para referirse al régimen franquista la ocurrente expresión de nacional-futbolismo.

Cuántas veces no ha tenido Tolerancio que escuchar esa cantinela cansina, fatigosa: Franco aprovechó el tirón del fútbol (y poco menos que inventó los toros) para anestesiar a las masas. No obstante el fútbol como arma política de sedación masiva en manos de la dictadura creó sus anticuerpos y por ello los críticos locales del nacional-futbolismo franquista añaden al punto que, no pudiendo los catalanes expresar entonces y libremente sus sentimientos identitarios de pertenencia, se refugiaron por compensación en el único lugar posible que era, cómo no, el fútbol… en el Barça, que es más que un club. De modo que su bandera azulgrana… -que toma los colores de un cantón suizo, cuna del fundador de la entidad, Johannes Gamper-… fue durante años sucedáneo de la cuatribarrada bandera de Cataluña.
Así pues la afición futbolística es al mismo tiempo adormidera opiácea, como la religión para Marx, e instrumento de heroica disidencia. Que lo mismo vale el fútbol para un roto que para un descosido. Que lo mismo le digo una cosa que le digo la contraria.

Dejemos al Barça, por ahora, con sus directivos franquistas durante el franquismo, y centrémonos en el nacional-futbolismo… pues bien, nunca ha habido tanto uso y abuso nacional o nacionalizador del fútbol como en el presente, desde hace décadas en realidad, particularmente en Cataluña… y eso que Franco ya murió, toda vez que es cosa probada que el Registro Civil remitió al juez Baltasar Garzón el acta de defunción del general golpista.
Fútbol hasta en la sopa. Una cadena pública de TV, TV3, pagando una millonada por los derechos de retransmisión. El himno del Barça en las guarderías. Fútbol y Barça por acá, por allá y acullá. A todas horas. Claro que ya no es anestesia si no esparcimiento... y de interés general. Mira tú qué cosa.

Hemos tenido ocasión de comprobar el despliegue de medios, espacios urbanos de libre disposición, para que los hinchas del Barça celebraran a sus anchas los títulos del equipo de sus amores. Que los hinchas exaltados destrozan farolas, contenedores de basura, que causan desperfectos por valor de cientos de miles de euros… no pasa nada. Siempre que hablemos del Barça, por supuesto…
… porque si de lo que se trata es de instalar una pantalla gigante en la calle para ver la final de la Eurocopa de Naciones disputada por Alemania y España, junio de 2008, la cosa cambia y el ayuntamiento de Barcelona dice que naranjas de la China… que esas citas y celebraciones son ocasión propicia para que los alborotadores monten un sarao de agárrate y no te menees y arrasen a su paso con todo.

Se ve, pues, que la selección española es nacional-futbolismo… pero del malo, no del narcoléptico, sino del anfetamínico, euforizante hasta el punto de transformar a sus seguidores en vándalos, en sociópatas peligrosos a quienes acaban de grapar un cartucho de ketamina embrutecedora directamente en el córtex cerebral.

Para muestra un botón: lo sucedido unos días atrás en Tarrasa. Cierto que los energúmenos que lanzaron un cóctel molotov contra la pantalla instalada en plaza pública para seguir a la selección española en un torneo de pacotilla celebrado en Sudáfrica… -con la excusa de animar a Xavi Hernández, virtuoso centrocampista del Barça, cerebro y capitán del combinado nacional y oriundo de esa populosa villa vallesana-… fueron catalanistas radicales… pero dirán que esa presencia españolizante en Cataluña era una intolerable ofensa, una provocación en toda regla, y el incidente… -protagonizado por los chicos catalanes de la gasolina, parafraseando a Arzallus-… además de una minucia, una reacción, sino lógica, sí comprensible, disculpable. Es que andan provocando, nos dirán, mirando un partido de la selección del estado opresor… ¡Vaya ocurrencia!... Es que son como esas chicas que van luciendo minifalda por la calle y luego las violan… ¿Qué esperan las muy pilinguis?

Podrían haber abrasado vivos a unos cuantos niños, pero qué. Ni una detención. O mejor, tal y como afirmó un responsable de los Mozos de Escuadra: como la cosa no fue a mayores no investigaremos de oficio… salvo que medie una denuncia. A ese fulano le pagamos el sueldo entre todos… y cuando decimos todos contamos a los contribuyentes de La Almunia de Doña Godina y de Vitigudino, aunque no se enteren… que no se enteran.
Pruebe usted a tirar un cóctel molotov en una plaza pública pero desierta, sin una sola persona en varios kilómetros a la redonda, y, con o sin denuncia, veremos cuanto tardan en llevarle esposado a la checa de Les Corts para atizarle una somanta palos.

De continuo se profieren voces que alertan de la politización del deporte, del fútbol en concreto. Hemos visto a Laporta… -a quien montaron una moción de censura el año pasado, repudiado por todos como un apestado que agita su admonitoria carraca, y a quien ahora, los mismos, besan el trasero ancilarmente con gran acopio de lametones y babas-… ceder las instalaciones del club, con el beneplácito de los aficionados, incluso de los peñistas llegados en autocar desde Albacete, para festivales nacionalistas como los escenificados sobre el césped del Camp Nou por Ómnium Cultural y otras asociaciones afines. Afines y subvencionadas. Y a éstas distribuir, con el importe de las mentadas subvenciones, miles de silbatos para que los hinchas azulgranas pitaran gratis, a discreción, al Rey y al himno nacional en la final de Copa Barça vs Athletic de Bilbao celebrada en Mestalla (aunque TV-Ex nos hurtara la retransmisión en directo de ese momento impagable, la Pitada, que no la Marcha, Real, en un sonrojante ejercicio de manipulación informativa de la realidad).

Pero lo cierto es que no hay politización del fútbol sino, más evidente aún, futbolización de la política. Cuando Laporta criticó el astronómico desembolso del Real Madrid por Cristiano Ronaldo, una cifra, en efecto, descacharrante, más de 90 millones de euros, al punto tomaron el relevo ZP y Montilla para abundar… -cuando el amo levanta la veda, los rehaleros salen en descubierta-… en las palabras del mandatario culé. Aquél dijo que el Madrid se comportaba de un modo imperialista y no pocos le dieron cancha. Ni un día tardó un diputado de ICV, que son pizca más o menos la IU catalana, o catalanista, en proponer una ley que regulara los traspasos y fichas a percibir por los jugadores de fútbol profesional.

Incluso terció en la polémica el cardenal arzobispo de Barcelona, señor Martínez, el mismo que recibió con incienso en la basílica de La Merced a los ponentes del nuevo estatuto… -el estatuto del aborto libre y la eutanasia-… vistiendo sus mejores galas cardenalicias para decir que ese traspaso es un derroche incalificable en estos aperreados tiempos de crisis. Con la de penurias y hambrunas que hay en este mundo-valle de lágrimas… como si el fútbol, con anterioridad al fichaje de Cristiano Ronaldo, no moviera ya cifras desorbitadas, escandalosas.
Nada dijeron, pensando en la crisis y en la estrechez de tantos de sus semejantes, ni el portavoz del partido político que otrora practicó la clerofagia, ni su Eminencia, el ínclito Martínez, en sus prédicas, del despilfarro de fondos públicos que supone la incesante apertura de embajadillas carodianas, cuyo promotor… -que estos días se pasea por Cuba aunque no dará con sus huesos en Guantánamo-… tira de 29 tarjetas de crédito, ni 3 ni 4, 29, o de los informes, corta y pega, copiados de wikipedia y pagados a precio de oro por la Generalidad a familiares y amigos de cargos electos.

De modo que el fútbol condiciona, no ya la política, sino también la religión. Y es que el fútbol, nos dicen, es, precisamente eso, una religión. En Argentina, por ejemplo, se promueve una iglesia y culto maradonianos para elevar a los altares a ese ejemplo deslumbrante para la juventud y para la Humanidad en su conjunto que es Diego Armando Maradona, propagandista voluntarioso de Hugo Chávez, de Evo Morales y de cuantos tiranuelos de inspiración bolivariana medran por aquellas latitudes.
Los títulos se ofrecen a las advocaciones marianas o a los santos patrones de las ciudades cuyos clubes consiguen una sonada victoria. En Nápoles, sea el caso, las ofrecen a san Genaro, y en Barcelona a la Moreneta.

Pero este asunto da para más y deja Tolerancio para otra bitácora el análisis en primicia de la encíclica De Rerum Futbolorum que, según le ha hecho saber un topo infiltrado en el arzobispado de Barcelona -(un agente del CNI limpia-piscinas y planta-tomates)-, está elaborando muy sesudamente, con auxilio de los ángeles custodios a guisa de amanuenses y taquígrafos, el cardenal arzobispo señor Martínez.




jueves, 2 de julio de 2009

Caso Voltoric






Normalización de inmigrantes (II)




Mostramos aquí, sin trampa ni cartón, el sistema de marcaje de los inmigrantes normalizados por el gobierno del sonderkommando nacionalista José Montilla. El candidato ha superado satisfactoriamente el cursillo lingüístico tras pasar por uno de los grups de conversa (grupos de conversación -y adoctrinamiento-) habilitados al efecto y que fueron descritos en la bitácora anterior.
El formato del marcaje está inspirado en la matriculación de automóviles, recurrente reivindicación nacionalista. No se trata de un tatuaje sino de un adhesivo hipoalérgico, fácilmente lavable en la ducha diaria. No destiñe ni irrita la piel. Para respetar el pudor del individuo, inspectores masculinos se ocupan de matricular, por así decir, a los candidatos del citado sexo e inspectoras femeninas hacen lo propio con las candidatas.

Casualmente hemos sabido que esa matrícula posterior corresponde al individuo que aparece en la fotografía tipo fotomatón incluida también en esta bitácora. El sujeto en cuestión se llama Drago Voltoric. Su caso ilustra a las mil maravillas el, aunque anecdótico, inevitable efecto coladero de la ley de normalización de inmigrantes alumbrada por los sesudos asesores del gobierno tripartito. En efecto, Drago Voltoric no es una de esas personas abnegadas y laboriosas que llegan a nuestro país en busca de una vida mejor… sino un criminal abyecto de la piel de Barrabás pero que, con ciertas condiciones para la poliglotía, ha aprendido a chamullar cuatro frases en catalán en unas cuantas lecciones.

Ofrecemos en exclusiva esa fotografía que es la última imagen difundida de Drago Vilic Voltoric, el Buitre sarnoso de la Voivodina, a quien se supone residente en Cataluña. Voltoric está reclamado por el Tribunal Penal Internacional por crímenes de guerra en la antigua Yugoslavia. Fuentes policiales aseguran que ese indeseable se ha sometido a diversas operaciones de cirugía estética, modificando su aspecto considerablemente, de modo que la fotografía publicada, con toda seguridad, no serviría para proceder a una identificación precisa que facilitara su detención. Ambas instantáneas certifican que Voltoric es un tipo despreciable, en su haz y en su envés.

He aquí una sucinta biografía del siniestro personaje:

Drago Vilic Voltoric (Backa Palanka (antigua yugoslavia), 1962- ), alias el Buitre sarnoso de la Voivodina.



Drago Voltoric, proxeneta y camello al menudeo, presidiario habitual y también confidente de la policía política del régimen comunista, organizó una banda paramilitar junto a otros compañeros de fatigas de similar calaña al iniciarse la desintegración de la antigua Yugoslavia con su ensalada de guerras cruzadas entre obediencias nacionales, banderías caudillistas y facciones religiosas.
Voltoric, por su excepcional aptitud para el crimen, como denota esa expresión malvada e intrigante, de psicópata, se erigió en líder indiscutible de una partida de desvalijadores sin escrúpulos, pues ni él ni sus hombres entraron jamás en combate. Se dedicaron al robo, al saqueo… -atesoraban todos sus elementos experiencia como cuatreros de granjas avícolas-… a la violación y al asesinato cruel de civiles desarmados en la retaguardia. Ancianos, mujeres y niños fueron las víctimas que causaron por docenas, incluso entre los suyos, cuidando bien de sembrar, en ese caso, los escenarios de sus atropellos de pruebas falsas para incriminar a otros y estimular el odio interétnico elevándolo a una espiral de violencia homicida.

Mladic y Karadzic, sin ir más lejos, se negaron tajantemente a permitir la integración de la banda de Voltoric en sus tropas regulares. No podemos consentir que esa sabandija, que esa hiena de Voltoric dañe nuestra reputación ante la comunidad internacional… no permitiremos que esa alimaña nos avergüence con sus métodos horripilantes, confesó el mismísimo general Mladic a uno de sus más estrechos colaboradores mientras sus hombres acometían la limpieza étnica a destajo en la tristemente célebre plaza de Srebenica.

Finalizadas las hostilidades, Drago y los suyos se reciclaron, de conformidad con su extenso historial delictivo, en narcotraficantes de mediana escala, tratantes de blancas y raptores de huérfanos de la guerra para la extracción y tráfico de órganos.
Reclamado por el Tribunal Penal Internacional para responder de sus crímenes atroces, huyó sin dejar rastro. Años después recaló en España, si es cierta la información de uno de sus antiguos conmilitones que, acogido a un programa de testigos protegidos, pactó una leve condena a cambio de colaborar en la captura de los más significados integrantes de aquella banda sanguinaria.

En efecto, según esa misma fuente, Drago se haría llamar en la actualidad Slobo Mirlö, aunque es probable que de nuevo, como las sierpes de pellejo, haya mudado de identidad. Habría aprovechado la oleada migratoria que llegó a España con motivo del proceso extraordinario de regulación diseñado por el gobierno ZP en su primera legislatura para cruzar nuestras fronteras camuflado entre esos miles y miles de personas acuciadas por la necesidad y dispuestas a trabajar honradamente.

El expediente regulador de Slobo Mirlö, es decir, de Drago Vilic Voltoric, el buitre sarnoso de la Voivodina, tramitado por los funcionarios del plan Montilla para la inmigración puesto en solfa recientemente, contiene las siguientes afirmaciones que demuestran de manera fehaciente una voluntad integradora ejemplar, digna de elogio:

Catalunya m’agrada força. Em trobo com a casa meva. Odio als espanyols. Si els espanyols fossin musulmans encara els odiaria més. Miro molt sovint els informatius de TV3 perquè em recorden els de l’antiga Iugoslàvia. Ara bé, els locutors haurien de comparèixer davant les càmeres amb l’uniforme txèdnik... si més no amb una barretina al cap.
Sóc un fan de Vent del Pla i del Barça. Tot seguint els partits de futbol retransmesos a TV3 he après a dir “està sol com un mussol” i “s’endú la bimba a empentes i rodolons”. El meu somni és… em fa vergonya d’admetre-ho … però vull ser mosso d’esquadra per a atonyinar bé els pudents espanyols a la txeca de Les Corts.
Altre cosa més i ja plego… estic molt preocupat per allò de l’esfereïdor espoli fiscal i per les possibles retallades a l’Estatut... no em sé avenir amb aquestes bajanades centralistes. Tampoc entenc com el Madrit gasta tants quartos per fitxar en Cristiano Ronaldo. Trobo que és una vergonya. Només tinc un dubte: estic d’acord que els nouvinguts hem d’aprendre català, i tant, però… Perquè no els hi demanen també a Messi, Iniesta i Montilla?

Traducción.- Cataluña me gusta mucho. Me siento como en casa. Odio a los españoles. Si los españoles fueran musulmanes aún les odiaría más. Sigo los informativos de TV3 porque me recuerdan los de la antigua Yugoslavia. No obstante, los locutores habrían de salir ante las cámaras con el uniforme chednik (partisano)… o en todo caso con una barretina.
Soy un fan de Vent del Pla (serie de ficción de TV3) y del Barça. Mirando las retransmisiones de los partidos de fútbol en TV3 he aprendido a decir está más solo que la una o se lleva la pelota a trancas y barrancas. Mi sueño es… me da corte admitirlo… ser agente de los Mozos de Escuadra para canear bien a esos españolazos apestosos en la checa de Les Corts.
Una cosa más y acabo… estoy muy preocupado por ese abuso del expolio fiscal y por los posibles recortes al Estatuto… no me conformo con esas sandeces centralistas. Tampoco entiendo como el Real Madrid gasta tanto dinero en fichar a Cristiano Ronaldo. Es una vergüenza. Sólo tengo una duda: estoy de acuerdo con que los inmigrantes aprendamos catalán, pero… ¿Por qué no se lo piden también a Messi, Iniesta y Montilla?