jueves, 27 de mayo de 2010

Un manifiesto redondo: Por una reforma del Estado de las Autonomías

Días atrás un amigo envió un e-mail a Tolerancio para firmar un manifiesto. Lo leyó y le gustó. La música le recordó una iniciativa suya, una de tantas y todas frustradas, que llamó Por un manifiesto jacobino. Y firmó, por supuesto.
El busilis del manifiesto se resume en la cabal propuesta de una reforma del modelo autonómico... dependiendo, claro es, del sentido y alcance de la reforma promovida... aunque Tolerancio defiende directamente, nada de medias tintas, no la reforma sino la supresión de las autonomías y acaso la confiscación parcial de bienes y haciendas de aquellos diputados... -autonómicos y nacionales-... cargos públicos y otros, a determinar, e independientemente de su obediencia política, que hayan votado favorablemente, aprobado y aplicado leyes y normas contrarias a la igualdad de derechos de los ciudadanos españoles.
Últimamente se alzan voces que proponen la necesaria revisión de algunos presupuestos del sistema autonómico. Esto era impensable hace unos años. El detonante ha sido la crisis, ésa que pasaría de largo ante nuestras narices y que no impediría que en apenas unos años superásemos a Francia en renta per cápita, para disgusto de Sarkozy.
Es una lástima pero casi nadie cuestionaba el adefesio autonómico en época de bonanza y hemos tenido que asistir al desbarajuste económico, en buena parte propiciado por ZP y su incapaz camarilla, para que afloren dicterios contra el descacharrado e insostenible despilfarro que son las autonomías entre el adormecido paisanaje.
Hasta ayer mismo, cuando la gente, en charlas de cafetería, voceaba sus extraordinarias e infalibles recetas para subsanar los perniciosos efectos de la crisis, se ha referido siempre al gobierno central... como si el único ámbito posible para reducir el descontrolado gasto público fuera, vía tijeretazo, el reservado competencialmente al estado, pasando de largo ante las autonomías con sus ministrines, parlamentos, ambajadillas de pacotilla en las Quimbambas, subvenciones y empresas públicas... como si no fueran corresponsables de tamaño desaguisado o gozaran de impunidad para cometer toda suerte de desmanes.
Es hora de cambiar ese discurso, esa actitud miope que jamás centra el foco crítico en las autonomías. Debemos, pues, darles un empujoncito para que salgan, a su pesar, al escenario, approvechando el enojo compartido de muchos ciudadanos que sólo trinan, así es el rebaño, cuando les tocan el bolsillo con recortes, congelaciones salariales o mediante un previsible e inminente aumento de la fiscalidad a través de más retenciones e impuestos especiales.
Quienes aborrecemos esta infecta y ruinosa chapuza de modelo autonómico debemos esforzarnos ahora en que cunda la percepción del mismo como una parte nuclear del problema. No tendremos oportunidad mejor.
Antes de reproducir el texto de esta iniciativa también llamada muy atinadamente Estosololoarreglamossinautonomias.org, parafraseando muy al caso la patética campaña publicitaria encargada por ZP a sus amigos de Mediapro... -La Sexta, Público, es decir, Buenafuente y Roures, ya saben, fútbol por un tubo y películas de Van Damme y de Steven Seagal para anestesiar al personal-... quiero contar una muy esclarecedora anécdota. Alguien a quien remití la iniciativa quiso prevenirme... y me dijo, pizca más o menos:
-La idea está bien... pero noto un no sé qué un pelín carcunda. Creo que sus promotores son algo retrógrados... ya sabes, el qué dirán...
Comprendido. Tolerancio se pregunta... ¿Quién dirá ese qué dirán?... Valiente impedimento. Si eso fuera cierto... ¿Y qué?... Si adoptar una actitud militante, no sólo contra el despilfarro autonómico, sino contra el sistema en su conjunto es retrógrado, Tolerancio se proclama campeón de la retrogradancia, por así decir, y a mucha honra. Será que los contrarios se andan con escrúpulos, disimulos y cautelas a la hora de lanzar sus mensajes o de aplicar sus políticas excluyentes. Incluso publican editoriales y artículos conjuntos. Total, salvo las honrosísimas excepciones de Rosa díez, Antonio Robles y de algunos elementos de C's, aún se espera que gente con antigua o actual militancia izquierdista diga esta boca es mía con relación a esa chapuza localista y feudalizante instaurada por la gansada mayúscula que es el Título VIII de nuestra Constitución.
Desde una idea cohesionada de España se espera a una izquierda española equiparable en su pálpito nacional a la francesa o italiana, pero nunca llega. A veces se recibe un mensaje como procedente del espacio exterior, pero al sintonizar el receptor, la señal se desvanece, se pierde. Como si algunos izquierdistas echaran a caminar por la senda apropiada, pero al dar dos pasos se arrepienten, les pierden los viejos vicios y acaban por detenerse para lamer el trasero a los nacionalistas. La cabra tira al monte. Recuerden a Ibarra, hará cosa de unos años, tres o cuatro, en un programa de la tele confesando a esa pastelera de Julia Otero que prefería la compañía de Carod Rovira... -presente en el plató y sonriendo la ocurrencia de su desmañado criado extremeño-... a la del PP.
El manifiesto, un pelín resumido, dice así:
Queremos una reforma constitucional que redefina el actual modelo de descentralización política y administrativa, modifique la ley electoral, blinde la unidad de España y asegure la igualdad entre todos los españoles.
Ha llegado la hora de afirmar sin titubeos que el estado de las Autonomías es el inmenso error que nos está conduciendo a la ruina, a la división entre los españoles y a la desintegración de la unidad patria. El estado de las Autonomías, en su conceopción actual, impide la recuperación y el desarrollo económico de nuestra nación y contribuye de forma probablemente irreversible a la destrucción de la igualdad, la cohesión y la solidaridad que son fundamentales para el sostenimiento de la integridad de la nación española.
El Estado de las Autonomías y su elevadísimo e injustificado coste es el problema nuclear de la actual crisis. La atomización de leyes dispares, la existencia de políticas económicas, sociales, sanitarias, fiscales y sobre todo en materia de educación diferentes, resta fuerza al Estado y por lo tanto lastra nuestras posibilidades de salir rápidamente de la actual crisis, a diferencia de otros Estados europeos. El Estado autonómico, justificado tanto por los partidos nacionales (PSOE, PP) como por los nacionalistas, constituye el gasto más importante, con diferencia, de nuestro presupuesto y la razón fundamental de nuestro déficit público; es por tanto la partida que precisa de un ajuste inmediato, cuando no de su eliminación.
(...) El Estado de las Autonomías, por su propia naturaleza, aspira a incrementar constantemente sus techos competenciales en una espiral perversa y sin fin que nos lleva, desde hace décadas, a la ruptura de la unidad de mercado y lo que es peor, a la ruptura del modelo de Estado basado en la indisoluble unidad de España, tal y como se recoge en el artículo 2 de la Constitución española (...)
Como para no firmarlo... con la salvedad de que nada dice el acertado texto de la imbecilidad y cobardía de un amplísimo segmento de la sociedad española a reclutar en masa y no necesariamente entre los nacionalistas.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Pachi López/ Joan Ferrán: "nuestro segundo nombre es baba"


Nada le remueve más las tripas a un jacobino furibundo como Tolerancio que la babeante trouppe de palanganeros al servicio del nacionalismo. Más incluso que el nacionalismo y los mismos nacionalistas. Esto es algo que no comparten muchos no nacionalistas que respiran aliviados cuando surge, aunque tímida, una voz discrepante del bloque enemigo y piensan... al menos éste no me descerrajará un tiro en la nuca. Y es posible que, en efecto, el fulano ése no haga tal cosa llegado el caso, pero seguro que dará una lista de nombres, víctimas propiciatorias destinadas al altar de los sacrificios para salvar el pellejo propio si los suyos le miran con recelo.

En realidad esas voces discrepantes cumplen una misión meramente escénica o publicitaria: ya saben, la cantinela de las distintas sensibilidades. En nuestro partido, dicen, caben todas las opiniones. Falso, porque todas las opiniones no pueden caber en un mismo partido por muy transversal y maleable que sea, tanto como la plastilina. Hay una sensibilidad dominante, la que manda, y a su lado declaraciones esporádicas de marionetas periféricas que no tienen otro objeto que atraer o retener un puñado de votos.

Tolerancio prefiere nacionalistas a sus limpiabotas. CiU o ERC al PSC, pero de lejos. Cuando los nacionalistas te miran, sabes al punto que te están tomando las medidas. No te dan la brasa, no te doran la píldora, no pretenden convencerte porque no están interesados en el intercambio de razonamientos cuando se parte de una inicial antipatía de sentimientos de pertenencia nacional. En cambio los otros te sacudirán motitas de polvo de las hombreras para, en última instancia, entregarte con un lacito camino del matadero, metafóricamente hablando:

-No seas como ellos, que te pones a su nivel. Ni unos ni otros: equidistancia. Hay que buscar consensos, puntos de encuentro... que quepamos todos. A mí no me gustan, pero si te enrocas, qué quieres, tan nacionalista serás tú como lo son ellos... y si estoy con ellos es para influir desde dentro y cambiar el rumbo...

... y otras insufribles milongas por el estilo.

Con matices si se quiere, Pachi López, del PSE, y Joan Ferrán, diputado regional del PSC, encajan a las mil maravillas en la categoría de palanganeros, lacayos o palafreneros de la sonderkommandía al servicio del nacionalismo. Cada uno del suyo. ¿Cómo es posible?... se preguntará alguien enterado de que Pachi López aterrizó en Ajuria Enea gracias a los votos del PP, obligando a Ibarreche a empaquetar sus bultos y contratar una casa de mudanzas... o que Joan Ferrán ha criticado en ocasiones los excesos de la costra nacionalista dominante en TV3, costra más dura a cada día que pasa, tanto como el caparazón de un quelonio.

Pachi López.- Olvidando que Pachi practicó las bizarras artes del pishing o lluvia dorada cuando se reunió con los emisarios de ETA para pactar las condiciones de la rendición del gobierno de España, interpretando su papel de sumiso botarate a las mil maravillas ante quienes han tiroteado y abrasado vivos a bombazos a docenas de compañeros suyos de partido, el mismo que se encaró con Rajoy cuando el blandengue y bobalicón líder del PP acudió al funeral del ex concejal Isaías Carrasco... nos ha conmovido, tanto como Leire Pajín, la políglota senatorial, declarando en un suplemento dominical del diario El Mundo que, atenta la guardia, hace progresos en el dominio del vascuence, que ha mejorado mucho y que se ha propuesto hablarlo con soltura durante la legislatura presente.

Pues ha tenido tiempo sobrado el bueno de Pachi para estrujarse el magín aprendiendo la lengua de Aitor. Salta a la vista, no hay que ser un lince para verlo, que hablar vascuence nunca ha sido una de sus prioridades. Dicho a la pata la llana: el asunto, hasta la fecha, le ha importado un pimiento. El inopinado alumno va camino de las 50 primaveras. Que es como si a Tolerancio le diera la ventolera de aprender chino mandarín para congraciarse con su vecino Lin-Chún, el del 3º 1ª.
Sólo ahora considera Pachi que aprender vascuence es un peaje necesario, un barniz vasquista, para ocupar por derecho el sillón que calentaron durante décadas los lehendakaris del PNV, Ardanza e Ibarreche, que tampoco hablan esa lengua. Pizca más o menos como nuestro sonderkommando Montilla, aplicado alumno, promoción 2006, de la escuela de idiomas para obtener el nivel básico de catalán, idioma que nunca le preocupó demasiado, ni a él en lo personal, ni pensando en la formación académica de sus hijos, según confesión de su señora, la muy laboriosa Anna Hdez de Montilla.

La servidumbre de Pachi López se revela en la tácita aceptación de que un vasco castellanohablante, condición que comparte con el 85% del paisanaje, no puede ser presidente regional, blandir la vara ésa de madera noble a guisa de cetro de reyezuelo zulú y chapurrear cuatro palabrejas vernáculas, marmitako, kokotxa, gabon eta segalari, bajo el gernikako arboloa, el árbol druidico que tanto emociona a los ardientes amantes del terruño, de la casa del padre, del solar patrio y del trilitazo que te crío.
Otra cosa es que, como su paisana la ministro/a Garmendia, o como el propio Montilla, matricule a sus hijos en escuelas donde la educación en un nivel aceptable de español esté garantizada. Pues podrá ser lehendakari, y un arrastrado que lame los pies a los nacionalistas y que tras de sí deja un resbaladizo rastro de babas, pero idiota del todo no lo es.

Y quede claro, Tolerancio acepta la enmienda: mejor Pachi que el PNV... que no tieneTolerancio un corazón de piedra... pensando sobre todo en esos ciudadanos ejemplares que apenas unos meses atrás tenían que preocuparse por partida doble: de las amenazas de los terroristas y de sus confidentes por un lado y por otro dolerse de la indiferencia de las instituciones. Pero en esta bitácora glosamos, extraído del conjunto, ese gesto pusilánime, pelotero, tontorrón, de aprender vascuence por el que dirán... algunos, aunque no demasiados.

Ferrán, Joan.- Otro que tal baila. Su última aportación al universo-baba que nos envuelve y que constituye una capa atmosférica más sobre esa porción planetaria que es la vida civil y política de Cataluña, ha sido un artículo lacayuno, un artículo-anheliforme publicado por el diario El Mundo para darle jabón a su jefe de filas, el sonderkommando nacionalista por antonomasia, el converso José Montilla.

Para ese lame-ceretes y pastelero de Ferrán nadie ha gestionado mejor, de manera más ponderada que Montilla, la crisis de la demorada sentencia estatutaria del Tribunal Constitucional... cuando es evidente que nadie ha presionado de manera más infame e intolerable a los magistrados como el capo, por cabezón, del tripartito ultracatalanista.
Montilla ha transitado la senda del golpismo institucional. Se ha mirado en el espejo de Maciá y de Companys... -el presidente mártir que, antes, octubre del 34, fue presidente golpista-... de quienes se declara heredero espiritual. Si el reflejo de tan luminosos ejemplos, Maciá y Companys, es una imagen deforme desde un punto de vista estrictamente democrático, la réplica que ofrece Montilla también se las trae, y componen unos y otro un carrusel de monstruos de feria.

A Montilla la separación de poderes le trae sin cuidado... -rasgo que comparte con el socialismo español en pleno: Montesquieu ha muerto-... pues sus escrúpulos democráticos, como ex comunista, aparatchik y en la hora presente vivales sin principios y sin ideología uncido al yugo del coche oficial, son nulos. Como sin cuidado le trae el estatuto anticonstitucional que defiende a capa, es decir, a carta y espada, pues ni siquiera se lo ha leído. A mucho tirar sus asesores le han redactado un breviario del articulado e incluso es posible que lo poco que ha comprendido de ese extracto ni siquiera le guste, ni encaje con los dos o tres lemas o esbozos de idea que, como un poso o sedimento, recuerda de sus pasadas militancias.

Si lo de Pachi López es de baba, lo de Ferrán... es de rebaba. Pues el segundo lame ancilarmente la figura achaparrada, como de zampabollos, de su jefe de filas, cubriéndolo de saliva... cuando Montilla, de natural, rezuma babas en ingente aluvión. Baba sobre baba: rebaba. Como pez en el agua, Ferrán nada a sus anchas en un mar de iridiscentes y oleosas viscosidades.

Dice el andoba de Ferrán que nadie mejor que Montilla ha gestionado la llamada crisis del Tribunal Constitucional por cuenta del churro de estatuto que se empeñaron en urdir entre unos y otros, con el refrendo de un segmento, aunque no muy numeroso, sí irremediablemente estupidizado de la población nativa. Cuando es evidente que desde una perspectiva democrática, la del respeto a las deliberaciones y sentencias de los órganos competentes, no lo pudo hacer peor, a la guisa de un colérico y atrabiliario tiranuelo del Kafiristán.

El resbaladizo, el babóforo (*) Ferrán ha metido la pata, esa pata ortopédica que los publicistas del PSC enseñaron, no sabemos aún por qué, en un mitin bochornoso, como milagrero, para arrancar una lagrimita a los asistentes, en su mayoría ancianos fácilmente manipulables. La gran eclosión de baba final.

Parafraseando al picarón agente Austin Powers al servicio de Su Graciosa Majestad, que afirma guiñando el ojo que su segundo nombre es peligro cuando flirtea con la escultural Lizz Hurley, en el caso de Pachi y Ferrán su segundo nombre es baba. Y para baba, la mala de los nacionalistas, pero los de verdad. Es menos tóxica y menos pegajosa que la baba de sus criados.

(*) Babóforo.- Neologismo by Tolerancio que significaría algo así como portador o hacedor de babas, o sencillamente baboso.










lunes, 10 de mayo de 2010

Pornoseparatismo: más referéndums


25 de abril: nueva tanda de referéndums separtistas. Participación: escasa y a la baja. Escrutinio: un sí abrumador. Votaron el señor Sebastiá, de can Sapastre,Yusuf y su hija Fátima, que lucía un hiyab precioso, apropiado para la temporada primavera-verano, Marc Gutiérrez, menor de edad, que corrió a la fiesta del Club Super3 luego de depositar su voto en la urna, y Pablo Osvaldo Cantamattine, inmigrante argentino ataviado con una camiseta del Barça y con el nombre de su ídolo, Leo Messi, impreso en el dorso.

Una de las conclusiones de esta quermés separatista interrupta es que nos hemos acostumbrado a un nuevo formato de desafío nacionalista, no ya tolerado, sino directamente promovido por el PSC en algunos municipios como Lérida o Gerona, hoy capitales de provincia y mañana de veguerías anticonstitucionales. Es la tercera oleada secto-plebiscitaria, por así decir... secto de sectaria. En casi toda la prensa el índice de participación, 20%, ha sido descrito como un rotundo fracaso, prueba irrefutable de que la independencia no interesa a la sociedad catalana. En términos cuantitativos es cierto, teniendo en cuenta que la verbena ha movilizado al separatismo en su totalidad, pero limitar la repercusión de los referéndums a un balance meramente aritmético es un error de apreciación por muy tranquilos que algunos queden despachando este asunto con un chiste y pasando a otra cosa. Tolerancio explica por qué.

Es preferible, desde luego, que vote el 20% antes que un 50%, y aún mejor que lo hiciera el 10% en lugar del 20%... pero en circunstancias normales los organizadores, subvencionados hasta las trancas, ya habrían arrojado la toalla en espera de tiempos mejores. Pero no lo han hecho. Asusta esa perseverancia a pesar de tan pírrica cosecha de votos. No flaquean y no pararán... entre otras cosas porque no pueden hacerlo o vaciarían de contenido todo su ideario y todo su tejido asociativo.
Es posible que estén arrepentidos de la mano que han jugado, creyendo que ligaban una buena... pero han descubierto a su pesar que no tenían figuras, quedando todo en un triste farol. Y eso que contaban a su favor con un ambiente caldeado por los politicastros locales, con el sonderkommando Montilla en vanguardia... -ahora metido a filogolpista institucional-... y por los medios obedientes a cuento de la demorada sentencia estatutaria del TC.

Pero han conseguido una cosa importante: imponer su terminología. Ya no son referéndums ilegales sino alegales o en todo caso reférendums no vinculantes, meramente consultivos. Han ganado la primera batalla, la del lenguaje. Y han conseguido que nos resignemos a codificar esta pachanga electoraloide como algo cotidiano, algo que, inevitablemente, forma parte de nuestro paisaje político.
Han normalizado a ojos de la opinión pública algo anormal. Que la Fiscalía o la Abogacía del Estado no digan ni mu, como sí hicieron episódicamente en el primero de los referéndums celebrados, 13-D 2009, en Arenys de Munt. Y si el resultado no es el esperado para mejor presionar al gobierno central, que dejar... se deja, salen a escena gerifaltes de CiU o de ERC disculpando el aparente fracaso diciendo que lo importante es la expresión, no ya de una opinión de una parte de la ciudadanía, sino de un sentimiento. Ese sentimiento que resume Benach, tuneador de coches oficiales, en una metáfora mitológica no muy sutil: san Jorge es Cataluña y España ese dragón perverso a liquidar de una lanzada.

Pero cuidado: no hay que tomarse a broma a un colectivo capaz de organizar un evento como ése en casi... ¡¡¡400!!!... poblaciones. En esta última tanda, hablamos de memoria, fueron más de 200. Un colectivo que, según sus portavoces, ha movilizado a unos 30.000 voluntarios. Es decir, un voluntario por cada 9 votantes, pues acudieron a las urnas 260.000 personas. No hay que ser un lince para deducir que tienen las alforjas a rebosar, subvenciones a troche y moche, y que están muy organizados. ¿Y dónde está escrito que un 5% con las ideas claras y la maquinaria bien engrasada no podrá someter y poner de rodillas a un 80% de indiferentes?... ¿A quién no le suena la letra?: ... Si unos pocos pueden más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente... que cantaba la pijiprogre Ana Belén, la misma individua que cobró cien millones de pesetas por unos anuncios promocionales de la manirrota Consejería de Turismo de la región de Madrid, a sueldo, mira tú qué cosa, de Esperanza Aguirre.

En muchos pueblos saben quién ha votado y, claro es, quién no. Y dado que no se trata de elegir siglas, siendo en ese caso indiscernibles las ocultas preferencias del abstencionista, es fácil deducir qué piensa éste cuando la disyuntiva es independencia sí o no, que no es una ecuación de segundo grado. Conclusión: lista negra local. Saben, pueblo a pueblo, como los contendientes en luchas fratricidas, de qué pie cojea cada vecino.

Que no se sorprenda nadie, si al cabo de unos años, creyendo que es una pesadilla, se ve a sí mismo en un autobús de TMB, Transportes Metropolitanos de Barcelona... un autobús no numerado, con la leyenda Fora de servei (Fuera de servicio) en el panel luminoso, maniatado a la espalda con alambre, rumbo a un descampado en las afueras, en compañía de otros viajeros entre quienes reconoce a un consocio de la Tolerancia o a un antiguo conmilitón de la misma agrupación territorial de Ciudadanos o de UPyD. Y quién dice un autobús de la TMB, dice un autobús requisado a las compañías concesionarias de comarcas, por ejemplo a Sarfa, saliendo de Gerona, o a Teisa, circulando por las carreteras de La Garrocha... igualmente maniatado y acoquinado. Junto al conductor se pavonean agentes nacionalistas, incontrolados supuestamente, armados con pistolas misteriosamente desaparecidas del cuartelillo más cercano de los Mozos de Escuadra.

Que han ganado una batalla, es evidente... a pesar de que quienes sostienen que el rey va vestido cuando en realidad le cuelga la picha de manera impúdica insistan en el bajo índice de participación para trasladar a la opinión pública la idea de que no pasa nada. O que, eso dice el traidorzuelo de Zapatero, España está más cohesionada que nunca. Han ganado una batalla, decimos, aunque no la guerra y aún no hay armisticio a la vista... pero se han salido con la suya, que nadie les subestime. Han ganado la normalización del separatismo como posibilidad en el horizonte aún a la contra de una Constitución desballestada y prácticamente inservible...
... y, aunque anecdótica, otra prueba de la normalización del anormal fenómeno, normalización, entiéndase, para una sociedad progresivamente subnormalizada, es la proclamación de una actriz porno, la pornopubilla María Lapiedra, natural de Mollerusa, como madrina del separatismo indígena. El separatismo ya no es cosa sólo de aplecs sardanistas, de boletaires, de excursionistas parroquiales, de folcloristas trastornados y de filólogos indígenas que consagraron su vida universitaria a estudiar su ombligo y su culo porque fueron adiestrados a no ver más allá de sus narices.

María Lapiedra, la pornopubilla ilerdense, le vacía las pelotas ante una cámara, como si nada, a un par de garañones priápeos, empalmados, y tras relamerse con glotonería se convierte en sus ratos libres, entre tríos y bukkakes a la nipona, en la musa del separatismo. Ignoramos si, como aquella candidata al senado belga, ha prometido aliviarle el bulto a lengüetazos a todos sus votantes o si, al contrario de una bellísima candidata a la presidencia de Colombia, que prometió desnudarse si era elegida, se vestirá al fin para celebrar la proclamación de la independencia de Cataluña... pues hasta ahora siempre vimos a María Lapiedra, retozando con un tal Dinio en la playa, desnuda en todas sus comparecencias públicas.

Los separatistas no pueden bajarse del burro de los referéndums con una participación, qué más da, del 10% o del 20%... porque es su trabajo. Ni que fuera del 7%. Han recibido subvenciones y hay que agotarlas, de lo contrario no se renovarán en el futuro las partidas presupuestarias asignadas por el gobierno del sonderkommando nacionalista Montilla. Si te conceden una subvención debes gastarla, invertirla en algo, ese algo que es precisamente la causa misma de la concesión. Les han soltado un dineral para montar los referéndums y si no lo hacen, se cierra el grifo. Es de cajones. O de cojones, mejor dicho, por no desairar a la pornopubilla María Lapiedra.



jueves, 29 de abril de 2010

Próculo Rótulo no se rinde








Próculo Rótulo no da su brazo a torcer. Próculo Rótulo es el último rótulo comercial en español inmune a las multas impuestas por el gobierno del sonderkommando nacionalista José Montilla. Próculo Rótulo es un rótulo forajido, un bandolero emboscado en la virtualidad telemática y por ello Montilla no puede multarlo ni destruirlo. No podrá, decimos, multarlo nunca, acaso inocularle un virus informático, pero como hidra de Lerna contra el nacionalismo al punto Próculo Rótulo se replicaría a sí mismo y asomaría de nuevo a la red para meterle un dedo en el ojo.
Próculo Rótulo sueña con ser la pesadilla recurrente de ese zampabollos de Montilla, el resistente no nacionalista que le pudrirá la sangre y recordará al mayordomo cordobés que no ha terminado de amputarse el pasado... que es precisamente lo que no puede soportar un converso desnaturalizado, o naturalizado, según se mire... pues para naturalizarse hay que desnaturalizarse primero. Las gallinas que entran por las que salen. Pero quizá Próculo no traspase jamás las coordenadas de esta bitácora.

Si Próculo Rótulo protagoniza una viñeta cómica o la modesta campaña que propone Tolerancio... -sueña, iluso, con un musical en Broadway o en la Gran Vía madrileña-... la persecución del idioma español a sangre, es decir, a multa y fuego en los escaparates catalanes no será definitiva. La kristallnacht... (noche de los cristales rotos)... no se habrá consumado.
Es un outsider, un superviviente, el último rótulo que escapa indemne de las celadas que le tiende Queta, la comisaria implacable, colmilluda, al frente de la Gestapo lingüística de Montilla difundida en anuncios sufragados con dinero de todos. Próculo Rótulo es libertad.

Próculo no se arruga ante las dificultades. La primera: ser aceptado por los no nacionalistas, pues ya cuenta, va de suyo, con el acoso despiadado de Montilla y sus esbirros. Para empezar habrá de vencer las reticencias, no de los adversarios, sino de los propios, pues Próculo Rótulo... ésa es su gran tragedia... no es una conferencia, ni un artículo enjundioso, ni un sesudo ensayo. Su naturaleza figurativa le inhabilita en principio para adquirir protagonismo entre los opositores al régimen que, lejos de un salón donde uno de los integrantes del equipo habitual de conferenciantes no nacionalistas larga su magistral parrafada ante 50-70 asistentes, siempre los mismos, pizca más o menos, andamos más perdidos que un pulpo en un garaje.

Próculo, aunque soñador, es de buen conformar y no pide gran cosa. Le habría gustado ser icono contendiente en el palenque de la lucha simbólica, a pesar de la descomunal desproporción de fuerzas, contra Queta o Norma, aquella chiquilla angelical, pero con el demonio dentro, que crearon los nacionalistas para promover las bondades sin cuento de la inmersión monolingüe obligatoria. Sólo que la vida está hecha de renuncias... bien lo sabe el bueno de Próculo.

Cuando meses atrás se constituyó una plataforma cívica para oponerse a la coacción liberticida de las multas lingüísticas impuestas por nuestro ominoso gobierno regional, plataforma compuesta por varias asociaciones y partidos políticos, Próculo Rótulo se las prometía felices paladeando su ansiado debut en escena. Pero la plataforma sólo se puso de acuerdo para organizar, con notable asistencia de público por cierto, una concentración en Arenys en apoyo de un comerciante represaliado por los socios de Zapatero en Cataluña... ese traidorzuelo de Zapatero que ve con buenos ojos que en Cataluña, según declaró en la cadena SER, se multe a quienes rotulen sus establecimientos en español.




Tras la concentración, cómo no, se disolvió la fugacísima plataforma y cada mochuelo a su olivo, que se acabó el carbón, es decir, cada mochuelo a su mini-conferencia. No quedándole a Próculo otro remedio que ejercer de francotirador, por su cuenta y riesgo y postularse como campaña de protesta. De modo que el patán de Tolerancio, que dibuja como un niño de 5 años, pero un niño torpe, que es incapaz de manejar un programa de ordenador que no sea el procesador de textos, y aún éste con no demasiada soltura, y que confunde un escáner con una fotocopiadora, ha prestado sus inhábiles manos para darle forma, una rudimentaria y esquemática forma que un dibujante con una pizca de tino adecentería en un pisplás.

De un par de elementales trazos a rotulador y recortando cartulinas de colorines, aquí tenemos un esbozo de Próculo Rótulo. Bastaría con pulir el dibujo con un toque naïf, retocar el diseño de la postal, colgarla en una página web e invitar a los interesados a descargarla, imprimirla, pegarla sobre un material algo más rígido, franquearla y enviarla por correo a cualquiera de los destinatarios que propone Próculo en el reverso: José Montilla, ZP o el ministro Gabilondo, relamido ex seminarista que declaró hace unos días, en un nauseabundo alarde de cinismo, que le sorprendería mucho saber que en España se multa a alguien por rotular su comercio en español.

Reproducimos la postal y desglosamos sus distintos elementos, habida cuenta de la impericia de Tolerancio para trasladar con nitidez las imágenes al blog.

En el anverso aparece una entradilla de presentación del personaje que dice Próculo Rótulo: el rótulo forajido inmune a las multas. Debajo tenemos a Próculo, nuestro rótulo amigo, con el texto Colchonería Bonrepós dando forma a una sonrisa... -pues nada mortifica más al nacionalismo que la risa disidente, es decir... el nacionalismo tolera a los no nacionalistas a condición de que estén airados, cabreados como una mona, para sentenciar que la periferia del nacionalismo es la sociopatía y la inadaptación-... y junto a Próculo un bocadillo con la leyenda... ¿Qué te he hecho yo? ¿Por qué me multas?... a guisa de interpelación a los destinatarios del mensaje. A los pies de Próculo tenemos un lema inscrito en un llamativo asterisco que es el busilis de la campaña:
¡NO A LAS MULTAS LINGÜÍSTICAS!... y a su lado, logo, nombre y página web de la asociación promotora.

En el reverso figura un sello postal, ángulo superior derecho, y el texto que el suscriptor de la campaña remite a cualquiera de los tres destintarios seleccionados, a cual de ellos más indeseable:

El idioma español es oficial en todo el territorio nacional. Los ciudadanos españoles tienen derecho a utilizar dicho idioma en todos los ámbitos de la vida: comercial, educativo, etc., sin restricciones, coacciones o multas.
Los poderes públicos deben velar por el libre ejercicio de ese derecho. Las multas a un idioma, multan y ofenden a quienes lo hablan.

Una campaña sencilla, cómoda, sin salir de casa, en batín y pantuflas. Dos tijeretazos, un poco de pegamento, un sello y al buzón. Y con un poco de suerte cuela como noticia en alguno de los pocos diarios no intervenidos que quedan, de los que no suscriben editoriales conjuntos. Más barato que en Andorra. Pero, claro... Próculo Rótulo no es una conferencia.

martes, 20 de abril de 2010

¿Periodistas o escribas? Mal follados pero bien pagados


Hace unos días el vicepresidente del gobierno regional, el separatista Carod Rovira... -socio del sonderkommando nacionalista del PSC José Montilla y de ZP-... el mismo que fue a Perpiñán para dialogar con los terroristas de ETA, servirles café y pastas y sacar lustre a su calzado, pactando alegremente una tregua para Cataluña... -dicho de otro modo, que las bombas, de colocarlas, las colocaran mejor en la T4 de Barajas que no en la T1 de El Prat-... agarró un berrinche de aquí te espero a cuento, mucho cuento, de la prensa local. Se quejaba de su falta de complicidad con la acción de gobierno.

Sorprende su enfado pues pocas veces se vio una prensa tan domesticada como la catalana. No ha pasado tanto tiempo para haberlo olvidado. Al margen de su mansedumbre, del sectarismo dominante en medios escritos y audiovisuales, públicos y privados, y de su acreditada profesión de fe nacionalista… -reproduciendo a las mil maravillas el patrón de la prensa intervenida en regímenes autoritarios-… el periodismo catalán, como un solo hombre, en bloque, dio fehaciente muestra de sumisión gubernamental con motivo del hundimiento de la populosa barriada de El Carmelo.

Ni un día tardó el Colegio de Periodistas de Cataluña en retratarse… -delante de uno de esos espejos deformantes como de barraca de feria-… acordando en comparecencia pública el silencio informativo, apagón, de esa catástrofe que, milagrosamente, se saldó sin víctimas mortales. En aquellas fechas, recordemos, se debatían las ponencias del inconstitucional estatuto de autonomía y los portavoces del emérito gremio, metidos a cortesanos y/o palanganeros, supeditaron su profesionalidad a una activa y voluntariosa participación en la llamada construcción nacional de la región. Nadie se lo pidió, que sepamos... luego la prensa catalana se anticipó lacayunamente a la voz de su amo con babosa sonrisa de ilota, de fámulo vocacional que se desvive por satisfacer los deseos aún no expresados de quien le da de comer.

Ese vegonzante acto de servidumbre no impidió que a las pocas horas una de las más difundidas cabeceras de la prensa nativa, El Periódico... -difusión que aporta una idea aproximada del nivel del paisanaje-... abriera su edición con la fotografía de un rascacielos madrileño en llamas, el Windsor. Días después el mismo diario llevó en portada... -no dio con noticia de mayor calado-... la foto indiscreta de la barriguita, bajo la zamarra del Barça, de quien era su más festejado goleador, el brasileño Ronaldinho, que atravesaba entonces una mala racha a causa de su intensa vida nocturna. Una primera plana memorable, para ocupar un lugar de honor en las hemerotecas e ilustrar a las venideras generaciones de estudiantes de Ciencias de la Información.

Más recientemente la práctica totalidad de la prensa catalana, con muy honrosas excepciones, promovió, previa consulta al mismísimo ZP, un editorial conjunto al estilo Pravda o Granma para presionar al Tribunal Constitucional con motivo de la sentencia sobre ese adefesio de estatuto de autonomía que nos meterán doblada por salva sea la parte con la emoliente vaselina de algún recorte cosmético. A tan conmovedor acto de vasallaje protagonizado por la prensa se sumaron de grado no pocos colegios profesionales, como el de Abogados... dispuesto a hacer de la mamporrería su estilo de vida... -aunque, todo hay que decirlo, 300 de sus asociados restañaron en parte el maltrecho honor de sus colegas afeando la innoble conducta de la cúpula dirigente del ICAB-.

Pero no es el último episodio. Hay más. Tras la puesta en solfa de un órgano inquisitorial llamado CAC, diseñado para ejercer la censura en los medios de comunicación… -en cuyo consejo participan todos los partidos del ámbito parlamentario local, a excepción hecha de Ciudadanos-… distinguido por el acoso a emisoras radiofónicas de línea editorial crítica con las consignas del poder, ahora el gobierno regional opta por situar al frente de la CCMA, Corporación Catalana de Medios Audiovisuales, a un fulano, un tal Enric Marín, de marcado perfil político que ya tuvo su protagonismo, sus cinco minutos de infamia, que no de gloria, durante el citado apagón informativo del hundimiento del Carmelo. No han podido elegir, pues, a mejor y más obediente esbirro.

No entendemos de qué diantre se queja Carod Rovira. Nunca se vio una prensa más entregada a una causa y más obediente a un gobierno. Una prensa más pastueña. Cataluña no tiene opinión pública, entre otras cosas porque la prensa aborigen ha renunciado al fundamental cometido de formarla cultivando saludablemente la crítica del poder. A Carod y compañía les gustaría que los periodistas aplaudieran siempre, con manos e incluso orejas, sus ruedas de prensa, como aplaudía el pleno del Presidium Supremo del PCUS los discursos de Stalin durante media hora.
Cuando una periodista, siendo de las suyas, la más fanática de todas, la insufrible Mónica Terribas, la misma que en los noticieros de TV3 babeaba en presencia de Otegui como una enamoradiza adolescente ante Brad Pitt, les hace una pregunta un pelín incómoda, pero quiá, naderías, una broma inocua, la llaman mal follada.
Pero se desquitan al día siguiente elaborando un nuevo libro de estilo para la prensa del movimiento que destierra completamente el idioma español de los medios de titularidad pública y que establece que el término nación siempre hará referencia a Cataluña, Francia o Uganda, que más da, pero jamás a España.

¿Y se queja Carod Rovira de la presunta hostilidad de la prensa local... si solo falta que se la chupen en antena?... En Cataluña no hay periodistas, sino escribas juntaletras que, inclinados sobre las tablillas de arcilla, pintan garabatos y monigotes al dictado del faraón o de sus funcionarios... -comisarios como el andoba ése de la CCMA-... que les azuzan con el lacerante látigo de las subvenciones, el más tiránico y dañino para las libertades.


martes, 13 de abril de 2010

Natalidad al servicio de la yihad... catalanista


Hace unas semanas la consejera de Sanidad del gobierno regional de Cataluña, Marina Geli, maravilló a la opinión pública diciendo que 9 meses después de la gesta del Barça en el Santiago Bernabeu, temporada 2008/09, Real Madrid 2- Barça 6, su servicio estadístico detectó un repunte del índice de natalidad. Es decir, un segmento de la sociedad catalana se entusiasmó con los goles de Messi, ese genio del balompié, que vive... -la vida es maravillosa pero no perfecta-... separado de su familia, de su hermanita... porque la pobre lloraba desconsolada en las aulas catalanas de la inmersión lingüística obligatoria y por eso regresó a la Argentina… un Messi que besa con unción el escudo de su zamarra cada vez que perfora la meta rival. Y entrando la pelotita entre los tres palos, una cosa lleva a la otra, se desató la euforia colectiva de la afición culé y los hinchas anónimos replicaron entre sábanas, con sus señoras, las virguerías de su ídolo en el terreno de juego.

Si se suceden las victorias del Barça se repetirán episodios similares que ayudarán al crecimiento demográfico, a corregir la pirámide invertida por el preocupante envejecimiento de la población. Los aciertos de Messi, Xavi e Iniesta serán un factor compensatorio para las amenazadas pensiones del mañana, pues de rebote... -nuevas tandas de fogosidad marital-... nos proveerán sus malabarismos y goles de mano de obra futura, siempre que haya trabajo donde ocuparla, trabajo cotizante que allegará fondos a las maltrechas arcas públicas... pues un día nos dicen que las pensiones no se abonarán más allá del 2.029 y al siguiente recomienda el minsitro Corbacho... -proverbial especimen de charnego agradecido, cortado por el mismo patrón que el sonderkommando Montilla-... que haremos bien en contratar un plan de pensiones privado como el suyo.

Que la natalidad es un arma cargada de futuro, un elemento nada desdeñable para remontar la crisis más o menos mundial, no lo dice Tolerancio, que en materia económica, y en otras más, es un zote, sino Gotti Tedeschi, prestigioso economista que en la edición de El Mundo, 21/02/10, sostiene que la actual crisis se debe en parte a la baja natalidad europea.
Volviendo al Barça, a la caprichosa pelotita, si en la temporada presente, o en otras sucesivas, los triunfos dieran la espalda a la plantilla azulgrana, generando una ola de colectiva decepción... tememos que el repunte no será entonces natalicio sino suicida entre los forofos más apesadumbrados y depresivos, malogrando la feraz cosecha propiciada tras la goleada histórica invocada por la Geli de la consejera.

Otros eventos más o menos asimilables a las victorias del Barça podrían generar parecidos efectos en el ámbito de la procreación. Desde el empalme masivo que para muchos supuso el editorial conjunto de la obediente prensa catalana que, a golpe de pito, salió en defensa de la plena, es decir, nula, constitucionalidad del nuevo estatuto de autonomía, a la celebración de los ilegales referéndums separatistas promovidos por asociaciones financiadas a cargo del erario público, amparadas por docenas de municipios, cesión de locales incluida, y por la cobardícola inacción del gobierno de la nación... -de naciones-... pasando por la, eso parece, inminente y pasteleada sentencia del TC sobre el estatuto de marras.
Recordemos, por ejemplo, la fecha del bochornoso desafío a la blandengue autoridad del Estado: 13 de diciembre de 2009, Arenys de Munt. Saldríamos de cuentas, siguiendo el ejemplo futbolístico, nueve meses más tarde y tendríamos los paritorios a rebosar... -mediados de septiembre de 2010-... de retoños engendrados por catalanistas arrebatados de una híbrida pasión erotopatriótica.
Parejas de buenos catalanes acoplados en la intimidad ante banderas con la estrella solitaria del separatismo desplegadas en las paredes del dormitorio y con retratos de Maciá, Companys o Pujol contemplando en efigie, bendicentes, las fecundas caricias. A la manera de esa deliciosa película checa titulada Yo serví al rey de Inglaterra donde el protagonista contrae nupcias con una maestra de la minoría alemana pro-nazi de Praga, años 30, que, para inspirarse en la cama debidamente, conjuga, abierta de piernas, los abrazos conyugales con el saludo preceptivo al retrato de Adolf Hitler que preside la habitación.

Pero la natalidad da para más: como arma de conquista, de penetración masiva, nunca mejor dicho, en la sociedad... para condicionarla, queremos decir, modificando su composición. Viejo truco ya patentado que estos días retoman los dirigentes de un partido islamista de reciente fundación. Su ejecutiva, o como quiera que se llame el máxino órgano del mismo, declaró tan ricamente que pretendía reconquistar Al Andalus, devolver el país a la obediencia mahometana, dejando encintas a millones de españolas. Es decir, mejor que someterlo a sangre y fuego, ganarlo para el Profeta a base de perseverante metisaca, de ir haciendo bombos. Nada de alaridos guerreros, de tajaduras de cimitarra o tableteos de kalashnikov, nada de invasiones almohades, ni de trilitazos. Sino revolcones a mansalva. Sin otra munición que puntería y ubérrimas ráfagas de balas trazadoras de esperma.
Que ya los niños, educados por padres creyentes, con el consentiminto, o no, de las madres, que no pintan nada en el seno de la umma, o comunidad de fieles, una vez llegados a la edad adulta abrazarán la fe verdadera, incluso antes en las madrasas clandestinas que abrirán las células islamistas durmientes y jodientes en naves industriales de polígonos abandonados por la crisis económica… futuros muslimes que combatirán a los gentiles, acaso sin necesidad de disparar un solo tiro, inclinando el fiel de la balanza de su lado simplemente por mayoría demográfica.

Un plan a medio o largo plazo, pero del que ya ponen sus impulsores la primera semillita. Por buscar otro paralelismo cinematográfico, la treta pasa, pizca más o menos, por emular las arteras mañas del despiadado rey Eduardo que en Braveheart propone el muy pillo someter a los rebeldes escoceses llenando el país de bastardos leales a Inglaterra mediante la reinstauración del ius primae noctis o derecho de pernada de los señores feudales con las plebeyas nativas recién desposadas. Para ello bastaría, calculaba el malévolo rey inglés, con ganarse a los nobles escoceses cediéndoles propiedades al sur de York... ofreciendo otras, en cambio, a los nobles ingleses al norte de esa ciudad fronteriza. Jugada redonda.

Serán los goles del Barça la causa del repunte natalicio o los recientes apagones en Gerona por las nevadas que el servicio meteorológico regional, desvinculado a caso hecho del nacional, no pronosticó adecuadamente. Desbarajuste mayúsculo por dos palmos de nieve... -la construcción nacional no resistió la furia de los elementos-... que acredita la probada capacidad del territorio para acoger con plenas garantías, jijijí, la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno, año 2.022.
La natalidad, en definitiva, es una de las piedras angulares de la yihad... catalanista (fem fills catalans/ engendremos hijos catalanes) o islamista. Nadie procrea entusiasmado por las libertades civiles o por la democracia, que no atrapan la víscera, el bandullo, y menos en esta época de idiotez estadística y de aborregado conformismo. Los hijos se engendran con más ardor por causas épicas y evocadoras... para agarrar fusiles libertadores de pueblos oprimidos, uuuyyy, o para someter perros infieles, decadentes, putrefactados por el vicio y las comodidades, a la fe verdadera.

PS.- El Barça le mete de nuevo el agua en casa al Real Madrid, sábado 10/04/2010. Goles de Messi y de Pedrito. A partir del 10/01/2011 tendremos un nuevo repunte de la natalidad aborigen.




martes, 6 de abril de 2010

El emético ministro Gabilondo


Lunes 22 de marzo de 2010. Tolerancio desayuna su bollito de pan de leche con Nocilla y sorbe su preceptivo carajillo de menta. Enciende un pitillo, abre el diario El Mundo y se topa con la fea cara del ministro de Educación Ángel Gabilondo. Esa fea cara de mayordomo traidorzuelo de película de terror. Destacado en negrita un extracto de la entrevista:

Espero que en España no se persiga a nadie por rotular en una lengua oficial.

Sin solución de continuidad Tolerancio se levanta de la silla, propulsado por un resorte, y corre al baño para doblarse sobre el retrete entre violentas arcadas. El ministro Gabilondo es un fármaco, un emético infalible para desatascar, para desembarazar las tripas. Hay ministros malos, perversos, idiotas, tenemos donde elegir, pero éste, como Caamaño, es directamente vomitivo.

Mira tú. Gabilondo no se ha enterado aún de que en España... -en una parte de ella, en Cataluña-... se imponen multas a patadas por rotular comercios en una lengua oficial... -en español-... ¡Anda!... y que dichas multas, aumentadas en su cuantía por reciente disposición normativa, son cosa de uno de sus conmilitones, ese converso zampabollos de Montilla, el sonderkommando nacionalista natural de Iznájar, provincia de Córdoba.
¡Qué cosas! Cabe que Gabilondo, arguyendo a la manera escolástica, rememorando su paso por el seminario, con deje frailuno, abacial, manos cruzadas sobre la panza, pretenda convencernos, forzando, torciendo la lógica, de que multar no es lo mismo que perseguir... pues un automovilista multado por conducir ebrio no debería deducir que es víctima de una injusta persecución. Estaríamos en tal caso ante una exageración intencionada, sin fuste.

Claro que se ha enterado, como todo el mundo, incluso los jirlachones abducidos que negaban tal cosa hasta hace apenas unos meses... pero el andoba ése de Gabilondo, tan cortés, tan pulido en sus conventuales maneras, es más falso que Judas. Es uno de esos tipos aborrecibles y disimulados que te la quieren meter sin avisar, a espaldas vueltas. Y no te quejes que no hay para tanto.
Gabilondo finge no saberlo, no esperarlo... pero miente el muy bellaco y no hace otra cosa, nada más abyecto, que disculpar al ceceante mamporrero catalanista de Montilla diciendo que, claro, las leyes hay que repetarlas... regla de tres por la que jamás se habría abolido la esclavitud, que fue ley durante siglos en las más variadas civilizaciones y en todos los confines del ancho mundo, la segregación racial o appartheid, que era ley también, o la deportación de judíos a los campos de exterminio en virtud de la legislación antisemita del III Reich... y que en realidad no se multa a ningún ciudadano por rotular en español sino por no hacerlo al menos en catalán. Ese rollo nos lo repiten a diario, así que a otro perro con ese hueso.

Hay que cumplir la ley, dice Gabilondo con serenísimo ademán... solo que contra las leyes, cuando son injustas, es imperativo ético de los hombres libres rebelarse. Hombres libres, categoría no muy extensa en España que incluye, generosamente, como dicho al tuntún, a poco más del 5% del paisanaje.
Con expresión afable y voz modulada, con esa bonhomía clerical de quien aparenta ponderación en el juicio, pero escondiendo veniales pecadillos, propuso Gabilondo semanas atrás un Pacto Nacional -plurinacional- por la Educación. ¿Pacto? ¿Pero qué pacto ni qué niño muerto? Ni un minuto tardó en advertir Gabilondo que la delgada línea roja de ese enlabio de pacto es el actual marco competencial transferido a las CCAA... -ese engendro de la desvertebración y de la ruina nacionales que los españoles jacobinos debemos combatir y erradicar de nuestro ordenamiento jurídico-... luego de largar la manida trola del mayor consenso posible, del afán cosntructivo, del talante de marras y de la bondad ilimitada del diálogo...

Gabilondo, ese fraile arrepentido, abortado, temeroso ante la tonsura definitiva, pretende cerrar un pacto que adecente el pésimo nivel de la educación en España, a la cola de Europa, ¿no me digas?, como en tantas otras cosas, blindando precisamente la causa fundamental de su deterioro: las zarpas enfangadas de las distintas satrapías, de los cacicazgos autonómicos.
Ya puede Gabilondo meterse sus escrúpulos de tiquismiquis, su insincera propensión al escándalo... -¿Que en españa se persigue a quienes rotulan sus comercios en una lengua oficial?... mira que me enfado y tengo un genio que ríete tú-... y su Pacto por la Educación, tres por el precio de uno, por su blando y fofo trasero de cesante chupacirios.

Pero no está solo Gabilondo en sus manejos delicados, en su ñoñería capada, eunucoide, con los nacionalismos insolentes, arrogantes y extorsionadores. Leemos en el diario El Mundo, martes 30 de marzo, una semana después, semana de penitencias y procesiones, unas sonrojantes y claudicantes declaraciones de Mariano Rajoy, loco por formar un compenetrado dúo de castratti a lo Farinelli con el ministruelo socialista.
En efecto, como si España no tuviera problemas serios y quienes desgobiernan la nave a la deriva no fueran malvados o tontos de capirote, tanto que confunden brújula con escóbula, a Mariano Rajoy, Marianico el corto, el tibio, no se le ocurre otra pampirolada que despacharse contra UPyD sosteniendo que la recuperación de competencias por el gobierno de la nación frente a la acelerada centrifugación periférica... -cabales y legítimas demandas del partido de Rosa Díez-... es, anda tú... ¡una insensatez!

Con este par de cobardones, Gabilondo, meapilas reciclado a mayor gloria del laicismo rampante de ZP, y Rajoy, el de los maitines, España se instala en una suerte de limbo nacional. Sólo que el limbo ya no existe por decreto pontificio.