miércoles, 26 de septiembre de 2007

Nacionalismo y vudú (I)


El nacionalismo dispone de diferentes recursos, humanos y materiales, y diferentes registros para alcanzar su meta. El consenso acerca de la meta que persigue, a pesar de los distintos acentos y senderos que transitan sus agentes, le confieren un cuerpo sólido, monolítico y compacto como la placa córnea de un prionodonte. Puede el nacionalismo acudir ataviado con impecable traje de raya diplomática a una disputada negociación con el presidente del gobierno y el ministro de Hacienda o a un edificante debate televisado, estrechar la mano del Jefe del Estado ante los reporteros gráficos en áulica y solemne recepción en palacio y decir con falsa bonhomía que hablando se entiende la gente… o desgañitarse insultando a los representantes del PP que acuden a la ofrenda floral de la Diada, quemar retratos del rey o amenazar a domicilio, con una foto tiroteada, a Albert Rivera, presidente de Ciudadanos. Los sacerdotes del nacionalismo visten, pues, distintos atuendos, que van del terno elegante a la casulla, pasando por la capucha, según conviene, y ofician liturgias y ritos, conectados y solidarios entre sí, o sacrifican víctimas propiciatorias ante el altar patrio sin el menor cargo de conciencia.

Esta bitácora, y la próxima, tratan de nuestra religión nacional: el vudú, con motivo de los últimos aquelarres nacionalistas, con el fuego como elemento fundamental y las amenazas de muerte contra Albert Rivera.

Una de las más incógnitas, sorprendentes y heterodoxas artes del vuduismo es la llamada zombización de individuos. Las trapisondas y consejas vinculadas al vudú, el candomblé o la macumba, dicen que los zombis son muertos resucitados, no-muertos como Nosferatu rescatados de ultratumba. Desprovistos de voluntad, obedecen como autómatas las órdenes -son el negativo, la réplica maligna del legendario Golem, la bienhechora criatura de barro creada por el rabino Löw- de quien controla su corazón o su mente. Otros sostienen que no son sino personas vivas aún sometidas a una potente intoxicación curarizante mediante sustancias como la bufotoxina, el cloruro de suxametonio o la escopolamina, estupefacientes conocidos como suero de la verdad, utilizados por agencias de espionaje sin demasiados escrúpulos para sonsacar información a sus víctimas. En todo caso los narcóticos citados actúan como neurodepresores que en las dosis adecuadas pueden bloquear parcial o totalmente la capacidad motora del individuo, y su autonomía física, pero sin inhibir necesariamente sensaciones, placenteras o dolorosas, pues las terminaciones nerviosas no dejan de transmitir información al cerebro mientras duran los efectos del chute, como bien saben los más avezados torturadores (véase la tercera entrega de El Exorcista, magníficamente documentada y dirigida por el propio autor de la novela, William Peter Blatty).

El nacionalismo dispone de una amplia gama instrumental para propiciar el advenimiento de su paraíso en la tierra. Algunas de esas herramientas ya las conocemos: medios de comunicación, intereses empresariales, partidos políticos localistas, tejido asociativo generosamente subvencionado, el adocenado conformismo de la mayoría, los complejos de los partidos supuestamente nacionales y la perentoria necesidad aritmética de conformar mayorías parlamentarias con arreglo a la legislación electoral, la ambigüedad del articulado constitucional en determinados capítulos, la sentimentalización de las percepciones colectivas o la porosidad del individuo a influencias externas gracias a la desprotección intelectual progresiva mediante la manipulación histórica y el deterioro galopante de la conciencia analítica a través de una enseñanza académica teledirigida y devaluada. Todas esas armas son muy necesarias, pero su eficacia obedece a su dependencia del núcleo principal que les confiere sentido y las vertebra y que está a buen recaudo, como el arca de la alianza, en el sancta sanctórum del templo: el simbolismo y su poderosa capacidad de fascinación.

El no nacionalismo, como fase de la conciencia crítica y reactiva a una situación dada, que no es otra que el estado de cosas instaurado por el nacionalismo, camina siempre unos pasos por detrás. En esta encrucijada histórica y en estas coordenadas geográficas en las que aflora el no nacionalismo como una necesidad así percibida por un grupo heterogéneo de personas, creciente en número, el dominio del nacionalismo es abrumador y el uso del simbolismo su monopolio. El no nacionalismo recurre a la palabra, al discurso razonado para desenmascarar el fraude y descorrer el velo de la mendaz apariencia. Y así debe ser y eso debe hacer: ejercitarse con denuedo y persistencia en la reflexión compartida, fomentar y difundir sin descanso sus argumentos, darles marchamo doctrinario de verdad, de paradigma científico en expansión para generar una corriente de opinión consolidada, suficiente y apta para contender con el nacionalismo y atisbar un día en lontananza una mínima posibilidad de aspirar al empate técnico. Y conseguir, difícil tarea, arrebatar a la influencia nacionalista el mayor número posible de voluntades aún indiferentes que, de lo contrario, serán permeables a sus consignas y manejos hipnóticos. Pero todo eso no garantiza la intercepción y derrota del nacionalismo, la reducción del mismo a una mera anécdota.
El no nacionalismo no ha entendido aún que las cargas de profundidad deben dañar ese centro de gravedad permanente de su adversario que es el simbolismo: el simbolismo mágico de los sistemas de creencias de corte vuduista… la nave nodriza que alimenta todas sus terminales. El simbolismo mágico en su acepción patria e identitaria es el axis mundi, trasunto mitológico del cordón umbilical, que conecta el presente frustrante denunciado por el nacionalismo como un estado de oprobio y esclavitud con el pasado legendario e inexistente, pero cosificado y convocado ante una realidad futura, como un fantasma, por las proyecciones oníricas de la comunidad nacionalista, que en su periplo orbital y alucinatorio, sumergida en un bucle temporal, acopla a su fuselaje las venerandas reliquias de sus héroes y despide lejos de sí, como fango sobrante, las mortajas de sus víctimas.

Pero esto último, mejor que Tolerancio lo expresó el obispo Dietrich von Nieheim, como recoge Arthur Koestler en un pasaje de su novela El cero y el infinito. Añadan a la expresión original Iglesia la voz nacional y la composición quedará perfecta:

“Cuando la existencia de la Iglesia -nacional- se ve amenazada, deja de estar sujeta a los mandamientos de la moral. Cuando la Unidad es el fin, todos los medios están santificados: engaño, traición, violencia, simonía, prisión y muerte. Porque el orden es para el bien de la comunidad y el individuo debe ser sacrificado al bien común”.

Esto es lo que trataremos de desarrollar en la próxima bitácora.

1 comentario:

Joselin dijo...

BRUJERIA Y POLITICA = Magia Negra

LA CIUDAD DE SALTA, ARGENTINA, CONMOCIONADA POR LAS MALDICIONES DE UN CONCEJAL ESOTERICO:

El ex edil Guillermo Capellán, siendo Presidente de la Comisión de Hacienda del Concejo Deliberante de la Ciudad de Salta, quiso cobrarle los impuestos al hermano del Alcalde/Intendente Alejandro San Millán, Antonio San Millán.

El Poder Sanmillanista contrató al Abogado Roberto Elio Gareca y este letrado a su vez contrató a un delincuente juvenil, Rodrigo Chavarría (taxi-boy menor de edad a quien Gareca conoció en el Parque San Martín de la Ciudad de Salta) y lo denunciaron por violación. Estuvo 101 días preso y desde la cárcel vaticinó que saldría el día de la Lealtad Peronista, horas más horas menos salió en la madrugada del 18 de Octubre de 2003. Al salir del presidio en Concejal dijo “Quienes participaron en el complot pagarán muy caro lo que me hicieron”:

“Al Juez le pasará lo mismo a que a mí, se quedará sin cargo”. A los seis meses abogados de la Ciudad de Salta pidieron Juicio Político al Juez de la causa, Luis María Agüero Molina lo destituyeron por motivos relacionados al caso edil ocultista.

“Rodrigo Chavarría, pupilo de Roberto Gareca, hizo una denuncia falsa siendo menor de edad y eso es delito, cuando sea mayor vivirá preso”.

Chavarría siendo mayor cometió una estafa y fue condenado por un año, quedó en libertad condicional y a los tres meses cayó nuevamente en manos de la Justicia Federal por “Usurpación de Títulos y Honores y Estafa” y sigue preso.

“Destruyeron mi vida, y ese tipo participó en el estrépito mediático es un empresario de medios y publicidad, yo lo escuchaba desde mi celda decir cosas espantosas… tendrá su merecido” El empresario al que se refería el Concejal Ocultista sería Julio Castillo a quien lo internaron en una clínica con un fuerte dolor de cabeza, se le declaró un tumor cerebral fulminante y murió en horas.

“En el Diario El Tribuno se ensañaron conmigo y el Abogado Gareca publica todas las barbaridades que quiere porque su hermano es el Jefe de Redacción de Noticias Policiales en ese matutino… no importa, ya llegará el día…” Se refería al periodista Sergio Alberto Gareca a quien le descubrienron un cáncer galopante y murió en poco tiempo.

La predicción o “maldición” pública más dura y contundente del Concejal Astrólogo y Esotérico es cuando vaticinó en la FM Pacífico 92.9 en el Programa del periodista Daniel Salmoral aseguró: “Los San Millán pagarán con lágrimas de sangre lo que me hicieron” Inexplicablemente, el hijo de Antonio San Millán de 16 años murió aplastado por una cortadora de cesped minitractor. La gigantesca empresa de materiales de construcción conocida como Corralón El Milagro” se fundió y dejó un tendal de empleados sin indemnizar.

“Siguen haciendome daño por lo tanto siguen acumulando desgracias” En esta frase se refiere elipticamente al Empresario-locutor Martin Grande y al Abogado Roberto Elio Gareca sindicados como los principales responsable de la conspiración por cuanto el presunto violado y delincuente Rodrigo Chavarría los sindicó en su confesión como los autores ideológicos de la denuncia contra Guillermo Capellán. Con respecto a ellos el Esotérico Edil dijo: “tengo todo el tiempo del mundo para verlos caer, ellos son las frutillas del postre”

Salta es la capital turística de todo el Norte de Argentina donde viven 600.000 habitantes y en todos los rincones de la Ciudad se comenta: “Las Maldiciones del Concejal Capellán se están cumpliendo”. ¡Esto es para pensar porque el edil lo dijo en los medios con mucha anticipación! Si quiere leer el artículo completo escriba en cualquier buscador: “Cadena Global+maldiciones del Concejal” y tendrá mas detalles sobre este tema. Porque la brujería parece que existe y este político es esotérico.